Alan Gross: Castro's prisoner
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
Translate
EnglishFrenchGermanItalianPortugueseRussianSpanish
Archives
Recent Comments

    Alan Gross dice que el Gobierno cubano ‘tiene que aterrizar en el siglo 21’

    Alan Gross dice que el Gobierno cubano ‘tiene que aterrizar en el siglo 21’
    DDC | Miami | 11 de Septiembre de 2016 – 18:31 CEST.

    Alan Gross, el subcontratista que estuvo cinco años encarcelado en Cuba
    por llevar tecnología para la conexión a internet a la comunidad judía,
    visita Miami para participar en una conferencia sobre cómo expandir el
    acceso de la red en la Isla. El Nuevo Herald recoge declaraciones que
    realizó a su llegada.

    “El acceso a la información es un derecho humano. Internet es una de las
    vías para acceder a la información. Eso es lo que ha pasado en Cuba. El
    sistema que tienen allí ha impedido el desarrollo de la mente de los
    cubanos porque no tienen acceso a la información”, comentó a su llegada
    el viernes.

    En la conferencia Cuba Internet Freedom, organizada por la Oficina de
    Transmisiones a Cuba (OCB) —una entidad gubernamental que dirige Radio y
    TV Martí— y que se celebrará el lunes y martes como parte de la Social
    Media Week, Gross participará en un panel dedicado a internet como un
    derecho universal.

    En la Isla, los medios de prensa estatales han publicado que la
    conferencia se centra en el “uso subversivo de internet en Cuba”.

    “La internet no es una herramienta subversiva del Gobierno de Estados
    Unidos”, ripostó Gross. “Tres mil millones de personas se conectan
    diariamente alrededor del mundo… ¿Por qué no pueden hacerlo 11.3
    millones (de cubanos). ¿Tú crees que 3.000 millones de personas están
    tratando de subvertir al Gobierno cubano? No”.

    Gross trabajó en 54 países en distintos proyectos de desarrollo y viajó
    a la Isla en cinco ocasiones como subcontratista de la firma privada
    Development Alternatives, Inc. (DAI), que a su vez había obtenido
    financiamiento de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo
    Internacional (USAID) para brindar “apoyo humanitario” a grupos de la
    sociedad civil cubana, en particular a la comunidad judía.

    Pero el Gobierno cubano, que controla estrechamente la internet, lo
    acusó de intentar “destruir la revolución” y lo condenó a 15 años de cárcel.

    “Lo que hice enfureció al Gobierno cubano, pero hay 11,3 millones de
    personas que viven en la Isla que deberían estar furiosas con el
    Gobierno por no darles acceso”, opinó.

    Desde el inicio, Gross ha insistido en que no era un espía. “Si lo
    hubiera sido hubiera regresado a casa mucho más rápido. Yo no usé lo que
    se conoce como ‘discrete sim cards’ (una tecnología para enmascarar las
    señales) en mis actividades” —aunque un documento publicado por el
    National Security Archive demuestra que tenía intención de hacerlo si
    lograba expandir el proyecto inicial.

    Él asegura que el Gobierno cubano sabía que no era un espía porque el
    expresidente Jimmy Carter se lo comentó durante una visita. “El
    presidente Carter me dijo ‘Alan, Raúl Castro sabe que tú no eres un
    espía’. Le pregunté ‘¿cómo sabes esto?’. ‘Él me lo dijo’, me contestó”.

    Carter habría aprovechado entonces para pedirle a Castro que le dejara
    llevarse a Gross pero este se negó aduciendo que si lo hacía, “se
    metería en problemas. ¿Suena a alguien que está en control de un país?”,
    se preguntó.

    Nacido en Nueva York, Gross, de 67 años, perdió 110 libras en el
    hospital militar donde lo mantuvieron prisionero, aunque algunos
    visitantes comenzaron a llevarle salami el último año, recordó, la única
    carne que comió durante los cinco años que estuvo allí. Sin que se le
    preguntara, afirmó que “regresaría a Cuba sin pensarlo dos veces” debido
    a su gente.

    Al regresar a los Estados Unidos, sorprendió a muchos cuando comenzó a
    apoyar la política de acercamiento a La Habana.

    “Mi posición no viene de ningún supuesto Síndrome de Estocolmo. No soy
    un gran fan de mis captores”, aseguró.

    “Luego de 50 años de una política fallida no logramos que cambiaran, así
    que, ¿por qué tenemos que continuar haciendo esto? Vamos a
    relacionarnos, vamos a hacer algo distinto. Solo ellos pueden cambiar su
    sistema, pero nosotros no tenemos por qué hacer nada que impida que
    ellos lo hagan. Nosotros queremos que el Gobierno de Cuba deje tranquilo
    al sector privado, entonces el Gobierno de Estados Unidos debe hacer lo
    mismo: deshacerse del embargo, permitir que los agricultores privados
    tengan un mercado en Estados Unidos”, opinó.

    Al mismo tiempo, destacó algunos pasos que ha dado el Gobierno de Cuba
    (por ejemplo la extensión del sector privado) pese a que advirtió que
    continuará haciendo declaraciones “beligerantes” contra Estados Unidos.

    “No pueden dejar el pasado, pero internet es ahora legal”, señala.
    Asimismo, ha visto una correlación entre medidas tomadas por el
    presidente Obama, como la liberación de los viajes familiares y las
    remesas, y el desarrollo de ese sector privado que, con el tiempo,
    podría convertirse en un mercado emergente si el Gobierno cubano elimina
    trabas aún en pie, como la prohibición para la libre contratación de los
    trabajadores.

    “Tienen que aterrizar en el siglo 21”, opinó.

    A casi dos años de su liberación, como parte de negociaciones que
    incluyeron el canje de tres espías cubanos por un agente de inteligencia
    cubano que trabajó para Estados Unidos, Gross se considera más
    “generoso” con la actual Administración que su esposa, Judy Gross.

    “Mi familia vivió un infierno pero seamos realistas: había unos cuantos
    temas en la mesa del presidente, más allá de este americano cautivo en
    Cuba… (El Gobierno de) Cuba no es una amenaza para Estados Unidos, ellos
    son sólo una amenaza para sí mismos. El presidente estaba lidiando con
    Irán, Corea, Rusia, ISIS, asuntos de vida o muerte, de manera que, sí,
    tomé el asiento trasero. ¿Estaba contento con eso? No. Si intento
    intelectualizarlo es comprensible y la realidad es que me trajeron de
    vuelta a casa”, concluyó.

    Asimismo destacó el papel de la candidata presidencial Hillary Clinton,
    quien al momento de su arresto era Secretaria de Estado.

    “Solo es el presidente quien puede tomar la decisión final y creo que
    ella fue la que comenzó las conversaciones entre ambos gobiernos. Decir
    que ella no hizo todo lo que pudo para sacarme de ahí es simplemente
    incorrecto. Ella hizo mucho, se reunió con mi esposa muchas veces y
    nosotros no le hicimos ninguna donación a la Fundación Clinton”, dijo.

    Gross enfatizó que “nunca” pensó que moriría en Cuba, “ni por un minuto.
    Yo sabía que iba a regresar a casa” pese a que durante su
    encarcelamiento se consideró como “un prisionero, un rehén de dos
    gobiernos”.

    A nivel personal, dijo, “nada vale lo que pasé, pero en el gran esquema
    de las cosas, me convertí en un catalizador de un proceso que creo es
    irreversible y es positivo”.

    Source: Alan Gross dice que el Gobierno cubano ‘tiene que aterrizar en
    el siglo 21′ | Diario de Cuba –
    www.diariodecuba.com/cuba/1473611494_25233.html