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    Un nuevo tratado entre Cuba y EEUU para la Base Naval de Guantánamo

    Un nuevo tratado entre Cuba y EEUU para la Base Naval de Guantánamo
    Recuperar la zona de la base naval podría significar una victoria
    política que convertiría a Guantánamo en uno de los destinos nacionales
    más atractivos para investigadores, cineastas y turistas.
    Juan Juan Almeida
    julio 27, 2015

    En redundantes discursos, más retóricos que combativos, el gobierno
    cubano ha pedido a su homólogo norteamericano – entre otras cosas – la
    devolución del territorio donde se encuentra ubicada la Base Naval de
    Guantánamo.

    Pero dadas las circunstancias actuales, donde Washington y La Habana han
    decidido dejar de ser los mejores enemigos para convertirse en
    respetuosos vecinos, vale la pena preguntar si entregando esa
    demarcación, Estados Unidos perdería el control de la zona y su
    influencia regional.

    La historia dice que la base se estableció en 1898, cuando la ocupación
    militar de Estados Unidos en la isla, tras derrotar a España en lo que
    muchos conocemos como la Guerra hispano-cubano-americana.

    Luego, la firma del primer presidente de la República de Cuba, Don Tomás
    Estrada Palma, el 23 de febrero de 1903, le otorgó esta inusual y
    polémica condición de arrendamiento perpetuo que también fue ratificada
    con la rúbrica del Tratado de Relaciones el 29 de mayo de 1934.

    Surgió como una anomalía histórica y, hoy, que a falta de Tylenol hasta
    la guerra fría se resfrió, la base parece perder su sentido militar y
    algunos necesitan que en un gesto sin igual de coexistencia vecinal, el
    Pentágono le entregue al MINFAR los 117,6 Km2 de territorio en disputa
    y, de paso, saborear la oportunidad de cerrar el centro de detención y
    su tan cuestionada reputación.

    Visto así suena convincente; no obstante, todo no es como se ve, la luna
    era lisa y perfecta hasta que apareció Galileo, modificó el telescopio y
    nos permitió observar una superficie lunar colmada de oscuros cráteres e
    insospechadas irregularidades.

    Sí, sin dudas, para Cuba recuperar este espacio que por geografía forma
    parte de su “estado soberano” podría significar una victoria política
    que convertiría a Guantánamo en uno de los destinos nacionales más
    atractivos para investigadores, cineastas y turistas. Pero al gobierno
    cubano no le bastará con eso. Al carecer de recursos navales, y
    potencial efectivo para explotar las instalaciones de una base que
    incluye dos aeródromos, muelles, espigones y amarraderos con capacidad
    de atraque para distintos tipos de buques; la tendría que licitar y con
    ello llegaría la manada de lobos.

    Suficientes indicios revelan el marcado interés de Rusia y China por
    acaparar el Caribe; y expertos en terrorismo coinciden en el auténtico
    peligro de ciertos grupos islamistas radicales, conocidos por
    desperdigar el pánico en Oriente Medio, que buscan formas y maneras de
    extender su conflicto religioso-regional hasta esta zona para acercarlo
    a Estados Unidos.

    Por eso, y por mucho más, creo que hoy, estratégicamente hablando, la
    Base Naval de Guantánamo adquiere especial importancia y debe ser
    inamovible. Pero las circunstancias cambiaron y las condiciones del
    contrato podrían cambiar también. Después del 20 de Julio, y la
    reapertura de embajadas, no existe argumento politico, ni diplomático ni
    militar para impedir que Washington y La Habana conversen y rehagan un
    tratado, beneficioso para ambos (e incluso para la región) mediante el
    cual los Estados Unidos entrega el territorio ocupado, y Cuba, con
    nuevos criterios contractuales, permita a los militares norteamericanos
    continuar operando la Base.

    Grosso modo pretendo decir que, de llegar a un acuerdo, Estados Unidos
    aumentaría su influencia en la región; Rusia, los terroristas y China
    quedarían fuera de este hemisferio; la emigración interna cubana
    alteraría sus derroteros hacia Guantánamo que, como provincia,
    aumentaría su PIB por concepto de una renta que hoy no cobra ni
    disfruta; y los hasta ahora olvidados municipios Caimanera y Boquerón,
    se convertirían de inmediato en la aurora boreal del cuentapropismo
    cubano. A mí me sirve, no sé a ustedes.

    Source: Un nuevo tratado entre Cuba y EEUU para la Base Naval de
    Guantánamo –
    http://www.martinoticias.com/content/cuba-guantanamo-base-naval/99800.html