Alan Gross: Castro's prisoner
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    Informe SIP Cuba 2015

    CUBA

    En los últimos meses se mantienen los motivos para la preocupación y la
    alarma en cuanto a la falta de libertad de prensa y la excesiva censura
    que padece el pueblo cubano. A pesar del importante anuncio ocurrido el
    pasado 17 de diciembre sobre el restablecimiento de relaciones entre los
    gobiernos de Cuba y Estados Unidos, todavía no se perciben mejorías para
    el ejercicio de la labor periodística o el acceso de la población a
    nuevos canales informativos.

    El movimiento del periodismo independiente ha vivido en el último medio
    año momentos de gran tensión y represión. Entre los más críticos, a
    fines de diciembre está el de la artista Tania Bruguera, quien proyectó
    una performance en la Plaza de la Revolución, con la idea de abrir los
    micrófonos en “un minuto de libertad de expresión” para cualquier cubano
    que quisiera participar. La respuesta oficial fue una desproporcionada y
    extensa ola represiva.

    Fueron arrestados más de medio centenar de activistas y numerosos
    periodistas independientes, blogueros y reporteros alternativos. La SIP
    condenó los hechos y señaló la arbitrariedad de las detenciones del
    reportero Víctor Ariel González, el fotógrafo Claudio Fuentes, los
    activistas Antonio González Rodiles y Eliécer Ávila, así como el arresto
    domiciliario de parte de los miembros de la redacción del diario digital
    14ymedio.

    Entre los detenidos también se hallaban reporteros de los sitios
    informativos Cubanet, HablemosPress y Diario de Cuba. Hasta hoy Bruguera
    sigue imposibilitada de salir del país, pues las autoridades le han
    retirado su pasaporte y se encuentra bajo investigación policial.

    La vuelta de tuerca represiva contra los creadores artísticos se ha
    hecho sentir también contra Danilo Maldonado, conocido como El Sexto. El
    grafitero y dibujante, preparó una performance para el 26 de diciembre y
    fue arrestado cuando se dirigía en un auto hacia el Parque Central con
    dos cerdos que tenían pintados en los costados los nombres de “Fidel” y
    “Raúl”. El Sexto sigue detenido en la Prisión de Valle Grande sin que
    aún se le haya presentado a juicio.

    El gobierno de Raúl Castro mantiene la tendencia a la
    “paramilitarización” de la represión, con mucha violencia física y
    verbal pero intentando no dejar huellas legales. Las detenciones de
    corta duración aumentaron considerablemente según el informe publicado
    en febrero por Amnistía Internacional. La entidad registró un 27% de
    aumento de las detenciones de corta duración en 2014, a partir de datos
    de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, que
    contabilizó 9.000 arrestos breves durante el año.

    El escritor y bloguero Ángel Santiesteban, Premio Casa de las Américas
    2006, sigue en prisión desde diciembre 2012. Fue condenado a 5 años por
    supuestos delitos comunes. En marzo debería obtener los beneficios de la
    reducción de condena, pero las autoridades del penal le han comunicado
    que no tendrá tal posibilidad. Las irregularidades en el caso de
    Santiesteban han sido denunciadas en repetidas ocasiones por varias
    organizaciones jurídicas no gubernamentales. Por su parte, Reporteros
    sin Fronteras y Amnistía Internacional han emitido varios comunicados
    preocupados por su situación y la Comisión Interamericana de Derechos
    Humanos le otorgó medidas cautelares.

    El periodista y ex corresponsal del periódico oficialista Granma, José
    Antonio Torres, sigue recluido en la prisión de Boniato en Santiago de
    Cuba tras ser condenado a 15 años por supuestos delitos de espionaje. El
    reportero finalmente decidió hacer contacto con los medios
    independientes de la Isla y brindó testimonio sobre su caso, revelando
    así las irregularidades durante el proceso que se llevó contra él y la
    desproporción de la sentencia.

    El también reportero Yoennis de Jesús Guerra, sigue cumpliendo una
    condena de siete años por un supuesto delito de hurto y sacrificio
    ilegal de ganado mayor. La violencia carcelaria y graves problemas de
    salud han hecho que este corresponsal de la agencia de prensa
    independiente Yayabo Press, esté viviendo un verdadero calvario tras las
    rejas.

    En febrero de 2014 la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa)
    implementó el servicio de correo electrónico a través de los teléfonos
    móviles. En apenas un año el servicio ha crecido hasta tener más de
    medio millón de usuarios entre los dos millones cuatrocientos mil
    móviles activos, una de las tasas más bajas de todo el planeta. La nueva
    modalidad de email en el celular se unió a la apertura desde 2013 de
    puntos de acceso a Internet que ya suman 154. Bajo el nombre de Nauta,
    el servicio incluye correo electrónico y navegación a precios que
    oscilan entre 1.50 CUC y 4.50 CUC la hora de conexión. Las últimas
    semanas una oferta ha rebajado los precios a la mitad, pero siguen
    siendo excesivamente altos para un salario promedio de 20 CUC al mes.

    Entre el 7 y 8 de enero fueron excarcelados 39 activistas que se
    encontraban en prisión completándose un total de 53 nombres revelado por
    el Gobierno de Estados Unidos a partir de las conversaciones entre
    Washington y La Habana. En la mayoría de los casos no se trató de un
    proceso de liberación, sino de cambio de medida cautelar al no
    habérseles conmutado la condena ni entregado documento alguno que pruebe
    su condición de libertad.

    El 9 de diciembre habían sido también excarcelados los activistas Sonia
    Garro, Ramón Alejandro Muñoz y Eugenio Hernández. La reportera
    independiente Juliet Michelena Díaz, arrestada el 7 de abril, también
    fue liberada el 14 de noviembre.

    La información alternativa y las conexiones ilegales a las redes han ido
    ganando fuerza también en los últimos meses. Figuras del oficialismo
    como el vicepresidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez y el ex ministro de
    cultura Abel Prieto, han arremetido contra el llamado “paquete”, una
    compilación de material audiovisual que se transmite de manera
    alternativa y que constituye una especie de “internet sin internet” para
    los cubanos.

    Las redes inalámbricas de intercambio de ficheros han seguido creciendo
    en número y cantidad de usuarios. SNET, la más extensa en la parte
    occidental de la isla podría tener más de 8 mil computadoras conectadas,
    aunque se especula que puede estar por encima de las 20 mil. Se trata de
    conexiones entre terminales, cuya motivación principal es el intercambio
    de ficheros y los juegos en redes. No obstante su aparente carácter
    apolítico, esas redes clandestinas son perseguidas e interprendidas con
    frecuencia. Algunos de sus administradores han sido arrestados,
    confiscada todos sus equipos tecnológicos y multados con elevadas sumas.

    Después de un intento por renovar temáticas y apuntar la crítica hacia
    los problemas cotidianos, la prensa oficial no ha logrado crear
    verdaderos espacios de debate ni captar el interés de los cubanos más
    jóvenes. Programas como el emblemático Cuba Dice, cuya transmisión se
    realiza en el marco del noticiero estelar de la televisión, parecen
    atrapados en un bucle de culpar a los burócratas y señalar lo mal hecho
    por funcionarios menores, mientras se le arroja buena parte de las
    responsabilidades a la “indisciplina social”. Siguen siendo temas tabú
    cuestionar el sistema político, a los líderes del proceso y a cuestiones
    como el proceso electoral o el funcionamiento de la Asamblea Nacional,
    el andamiaje jurídico y el propio Ministerio del Interior.

    Como suceso esperanzador estuvo la liberación del contratista Allan
    Gross, quien cumplía una condena de 15 años, tras ser acusado de cometer
    delitos contra la Seguridad del Estado al entregar equipos de
    comunicación a personas consideradas opositores. Sin embargo, con su
    salida del país no se cambiaron las regulaciones a partir de las cuales
    el traspaso o venta de esos equipos a personas naturales sigue estando
    prohibida.

    A mediados del año pasado Google autorizó el uso de varios de sus
    servicios que estaban bloqueados para la isla. Como la descarga de
    aplicaciones gratuitas de Android y algunas funcionalidades de Google
    Analytics. La compañía de series en streaming Netflix también informó
    que comenzaría a operar en el mercado cubano y hace pocas semanas Apple
    se sumó a la ola, con la creación de un apartado en su política de
    negocios, al que llamó de apoyo al pueblo cubano y bajo el cual podrá
    comercializar y distribuir tanto software como hardware. El gobierno no
    ha dado aún los pasos para ampliar la conectividad.

    Por otra parte, la censura sobre sitios digitales se mantiene, tal es el
    caso de portales como Cubanet, Cubaencuentro, 14ymedio y otros muchos
    sitios que abordan la temática cubana desde una óptica crítica con el
    gobierno. Junto a esos filtros tecnológicos se mantiene la presión sobre
    reporteros independientes. A principios de 2015 el historiador y
    colaborador de Diario de Cuba, Boris González Arena, fue expulsado de su
    trabajo en la Escuela Internacional de Cine de San Antonio, en una
    evidente represalia por sus actitudes políticas y sus columnas de
    opinión. El corresponsal de la Revista Convivencia, Juan Carlos
    Fernández, también ha recibido numerosas amenazas policiales por su trabajo.

    La Asociación Pro Libertad de Prensa (APLP), un gremio del que forman
    parte alrededor de 80 comunicadores independientes de todo el país,
    también ha sufrido presiones de parte de la Seguridad del Estado, que ha
    llamado a varios de sus reporteros para someterlos a interrogatorios. La
    organización no ha recibido respuesta a su solicitud al Registro de
    Asociaciones del Ministerio de Justicia realizada el 6 de marzo de 2006
    y en la cual se pedía la legalización de la entidad.

    En similar situación de ilegalidad laboran todos aquellos reporteros que
    no quieran formar parte de la dócil prensa oficial. De manera que dada
    la falta de amparo legal, las continuas detenciones, la confiscación
    frecuente de material de trabajo y la censura, la profesión de
    periodista sigue siendo de las más peligrosas en el país.

    Source: CUBA | SIP – Sociedad Interamericana de Prensa. –
    http://www.sipiapa.org/asamblea/cuba-202/