Alan Gross: Castro's prisoner
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    Los escribas y fariseos del Consejo de Iglesias de Cuba

    Los escribas y fariseos del Consejo de Iglesias de Cuba
    febrero 18, 2015 4:02 pm·

    Cuba actualidad, Capdevila, La Habana, (PD) Las negociaciones que de
    manera secreta sostuvieron durante 18 meses los gobiernos de los Estados
    Unidos y Cuba en Canadá, bajo los auspicios de su Santidad el Papa
    Francisco, posibilitaron que los presidentes Barak Obama y Raúl Castro
    conversaran por espacio de 40 minutos y acordaran iniciar el proceso de
    normalización de las relaciones diplomáticas entre los dos países.
    Además, acordaron liberar por razones humanitarias al contratista
    norteamericano Alan Gross, quien purgaba una condena de 15 años, así
    como el canje de un espía cubano, oficial de la Dirección de
    Inteligencia, que brindó información sensible al gobierno de los EE.UU,
    por los tres espías de la desarticulada Red Avispa que cumplían condenas
    en cárceles norteamericanas.

    Paralelo a este canje de espías, Washington le entregó a La Habana una
    lista de 53 presos políticos cubanos cuya liberación era de interés de
    la parte norteamericana. El gobierno cubano la aceptó, pero la
    excarcelación de estos luchadores por la democracia no se hizo de
    acuerdo a las normas del derecho penal, sino que se aplicaron
    procedimientos como la “libertad condicional” y la “licencia
    extrapenal”, por lo que en la práctica continúan presos.
    Así, el gobierno cubano no honró su compromiso.

    La prensa oficial recibió órdenes precisas del Departamento Ideológico
    del Partido Comunista para que no hiciera la mínima alusión al caso del
    espía cubano preso en cárceles cubanas, de Alan Gross, y mucho menos de
    los 53 presos políticos cubanos que fueron liberados.

    Para la dictadura, los presos políticos son “no personas”, no rezan en
    el escenario nacional. Las pocas veces que se refieren a ellos, los
    tildan de “apátridas, mercenarios y contrarrevolucionarios, cuyas
    actividades son alentadas y financiadas por el gobierno norteamericano”.

    Por iniciativa de Joel Ortega Dopico, presidente del Consejo de
    Iglesias, el 8 de febrero, celebraron en la Iglesia Anglicana, ubicada
    en 6 y 13, en el Vedado, un culto de acción de gracias a Dios por el
    regreso a Cuba de los tres espías.

    En el trabajo titulado “Consejo de Iglesias de Cuba ratifica compromiso
    por la paz”, aparecido en el periódico Granma, la periodista Amaya
    Saborit Alfonso expresa algo que no es cierto cuando afirma que el
    Consejo de Iglesias de Cuba es “la institución líder del movimiento
    ecuménico cubano”.

    El término “oikoumenikos” significa “lugar o tierra poblada como un
    todo”. Si nos ajustamos a ese significado, el Consejo de Iglesias es
    todo lo contrario. De las 500 iglesias protestantes que funcionan en
    Cuba, solo 56 forman parte del Consejo de Iglesias. La oficialista
    institución evangélica cubana no mantiene vínculo alguno con la iglesia
    católica y mucho menos con los cultos sincréticos afrocubanos, de los
    cuales el gobierno solo reconoce a la la oficialista Asociación Yoruba.

    Por tanto, resulta una burla hablar de ecumenismo en relación con el
    Consejo de Iglesias, que es una sucursal de la Oficina para la Atención
    a los Asuntos Religiosos del Partido Comunista, que dirige la
    materialista Caridad Diego.

    En el culto dedicado a la paz y al regreso de los cinco espías, el
    fariseo Dopico, en el devocional, se atrevió a plantear que los cinco
    agentes de la Inteligencia “han sido profetas e inspiración de cada
    iglesia, que han regresado para comprometerse con la iglesia como
    hermano de fe”.

    Escribas y fariseos disfrazados con el manto de la fe cristiana se
    prestan al vergonzoso juego que le impone la dictadura militar de
    ignorar a los cientos de presos políticos que languidecen en las
    ergástulas del terrible sistema penitenciario cubano.

    Gracias a las gestiones del gobierno norteamericanos, 53 de esos presos
    políticos fueron recientemente liberados, pero dicha realidad, para el
    Consejo de Iglesias, que solo se interesa por los agentes de la Red
    Avispa, esto nunca ha existido. Tal es su impiedad que callan
    cobardemente ante las calumnias de los medios oficiales contra estos
    luchadores prodemocráticos.

    En el Evangelio de Mateo, en el versículo 23:2, dice: “En la cátedra de
    Moisés se sientan los escribas y los fariseos”. En el Consejo de
    Iglesias de Cuba ocurre lo mismo: escribas y fariseos son los encargados
    de dirigir el evangelismo oficial.

    La celebración del culto dedicado a los 5 agentes de la Inteligencia
    Cubana fue ordenado por Caridad Diego, que es en definitiva quien dirige
    el Consejo de Iglesias.

    En dicha eucaristía, como era de esperar, estuvo ausente la justicia, la
    misericordia y la fe para todos aquellos que amen de corazón a
    Jesucristo y a Dios, como se señala en Marcos 23:25.

    Al resaltar como profetas a cinco pistoleros entrenados y dirigidos por
    el Ministerio del Interior y seguir insistiendo en la ”injusticia
    cometida” contra ellos por el sistema judicial norteamericano, el
    Consejo de Iglesias ha intentado lavar la sucia imagen del régimen, y
    dado la espalda a las injusticias, atropellos y abusos que a diario
    comete contra el pueblo cubano.

    Para Cuba actualidad: origenesmadiba@gmail.com

    Source: Los escribas y fariseos del Consejo de Iglesias de Cuba |
    Primavera Digital –
    http://primaveradigital.net/los-escribas-y-fariseos-del-consejo-de-iglesias-de-cuba/