Alan Gross: Castro's prisoner
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    Los agricultores de Estados Unidos presionan para negociar abiertamente con Cuba

    Los agricultores de Estados Unidos presionan para negociar abiertamente
    con Cuba
    RUI FERREIRAE EL MUNDO Miami Actualizado: 04/02/2015 20:43 horas

    No solo en Miami empresarios cubanoamericanos están mirando hacia su
    isla natal como un escenario de nuevas oportunidades, a la luz del
    deshielo entre La Habana y Washington. En la capital estadounidense el
    mundo político se pregunta qué hace Cuba comprando leche a Nueva Zelanda.

    “Me he enterado que los cubanos están importando leche en polvo desde
    Nueva Zelanda, al otro lado del mundo. ¡Increíble!, cuando aquí en
    Estados Unidos nos sobra la leche en polvo”, ha dicho el senador
    demócrata Dick Durbin esta semana en el pleno de la cámara alta. A
    Florida le separan de Cuba poco más de 150 kilómetros.

    Lo que el senador refleja es la nueva dinámica que se ha introducido en
    las relaciones entre los dos países. Una dinámica que se está moviendo
    mucho más rápidamente que los contactos diplomáticos entre los dos
    países y exige una premura que la diplomacia no despliega.

    El 17 de diciembre, ambos gobiernos anunciaron el próximo
    reestablecimiento de relaciones diplomáticas a nivel de embajadores,
    pero hasta hoy solo hubo un encuentro de dos días el mes pasado en La
    Habana y todavía no se ha fijado una fecha para la próxima reunión.

    Los granjeros del medio oeste, protagonistas

    Pero el sector privado, ávido de ampliar sus conexiones comerciales con
    la isla comunista ha empezado a moverse y a presionar a los políticos en
    Washington. Los protagonistas son los granjeros del medio oeste, a
    brazos con un excedente de producción que no logran enviar ni a China o
    Europa. Cuba es, para ellos, un terreno fértil en el cual confían pese
    al carácter autoritario de su gobierno, al control estatal de la
    economía y la minúscula iniciativa privada promovida por las autoridades
    locales que no termina de despegar.

    Para ello, los granjeros se han agrupado en la ‘Coalición Agrícola por
    Cuba’, posiblemente el mejor grupo de presión que ha surgido en las
    últimas semanas en Estados Unidos para normalizar la relaciones entre
    los dos países. Después de todo, desde que el año 2000 el entonces
    presidente Bill Clinton incluyó a Cuba en un paquete de ayuda de
    emergencia al Caribe devastado por dos huracanes, ellos han negociado
    directamente con el régimen de los hermanos Castro y han transformado a
    Estados Unidos en el segundo socio comercial de su viejo adversario
    caribeño.

    Una esperanza para la gente de Cuba

    “Acabar con el embargo económico no sólo abre nuevos mercados a la
    agricultura estadounidense sino que da una nueva esperanza a la buena
    gente de Cuba”, enfatiza Roger Johnson, actual profesor universitario y
    que al ser comisionado de agricultura del estado de Dakota del Norte la
    década pasada, realizó varios viajes a la isla que redundaron en ventas
    millonarias de productos agrícolas. Cuando Clinton permitió las ventas
    el año 2000 impuso como condición de que se procesaran al contado y,
    desde entonces, Cuba ha pagado puntualmente sus compras. Johnson cree
    que eso es una credibilidad suficiente para negociar con la isla.

    El lunes, el senado comenzó a escuchar opiniones sobre la nueva dinámica
    de las relaciones entre los dos países. Las audiencias fueron promovidas
    por el senador de origen cubano, Marco Rubio, presidente del subcomité
    de relaciones hacia Latinoamérica. Desde el primer momento Rubio impuso
    su opinión de que Washington al negociar el deshielo con La Habana
    perdió mucho más de lo que obtuvo. Pero en las sesión las opiniones
    estuvieron divididas. Incluso dentro de la oposición cubana.

    El enfrentamiento fue diáfano. Algunos opositores, como la periodista
    independiente Myriam Leiva, llamada a declarar por Rubio que sufragó su
    desplazamiento desde La Habana, han resaltado la oportunidad del
    restablecimiento de los nexos entre los dos países, aunque con cierta
    cautela. “Debemos ver esto como algo que nos puede favorecer (a la
    oposición). Pero también hay que escuchar lo que tenemos que decir los
    que vivimos dentro de Cuba y no estoy tan segura que vaya a favorecer de
    inmediato a la población”, ha dicho.

    Algunos critican que se deje fuera a la oposición cubana

    Pero gente como Rosa María Payá, cuyo padre, el dirigente católico
    Osvaldo Payá Sardiñas, falleció en un accidente de coche hace tres años
    en circunstancias nunca aclaradas y en el cual estuvo involucrado el
    dirigente de Juventudes Populares, Ángel Carromero, se opone. Entre
    otras razones porque acusa a Estados Unidos de haber dejado de fuera a
    la oposición cubana en sus tratos con La Habana. “No hay respeto por la
    autodeterminación de la gente cubana cuando las negociaciones son
    secretas entre las élites, o cuando no hay mención alguna a una posible
    participación o representación de nuestra propia sociedad”, ha afirmado
    ante el panel senatorial.

    Rubio fue incisivo en su apoyo. “No puede haber comercio con un país que
    no respeta los derechos humanos de su gente. Es que no lo podemos
    hacer”, subrayó, quizá olvidando que la China comunista es el mayor
    acreedor de Estados Unidos.

    ‘Tenemos un mercado al alcance de la mano’

    Su colega Jeff Flake, un senador de Arizona tan republicano como Rubio,
    es más abierto: “Tenemos un mercado al alcance de la mano. Seria tonto
    soslayarlo”, ha dicho. Flake fue uno de los artífices del deshielo al
    arrancar del Gobierno cubano la liberación de Alan Gross, el contratista
    estadounidense, de 67 años, condenado a 15 de cárcel por ir a Cuba a
    implementar una red de Internet orientada hacia la oposición y fuera del
    control del Gobierno local por cuenta de la Agencia de Estados Unidos de
    Ayuda al Desarrollo (USAID, por sus siglas en inglés).

    En West Palm Beach, al norte de Miami, el agricultor azucarero George
    Harrison, uno de los creadores de la ‘Coalición Agrícola por Cuba’, se
    mueve inquieto en la silla de su despacho. “Los cubanos producen azúcar
    pero no como antes. Pero la necesitan. El producto está aquí. Que
    Washington deje, de una vez, de poner trabas. Vamos a venderle a esa
    gente lo que quieren. Sin barreras”, dice a ELMUNDO.es.

    El fin del embargo necesita el permiso del Congreso

    No será fácil. El embargo comercial estadounidense solo puede ser
    levantado con un permiso del congreso y, aparentemente, no existe
    todavía un consenso allí sobre eso. El martes, la subsecretaria de
    Estado, Roberta Jacobson ha admitido que la normalización con La Habana
    tardará aún algún tiempo, quizá años, ha dicho. Entre otras razones
    porque el historial de respeto por los derechos humanos sigue siendo un
    escollo monumental y la administración de Barack Obama se mantiene
    inamovible en esa reclamación.

    Pero a los empresarios, capitalistas al fin y al cabo, eso es un detalle
    de poca monta. Lo refleja el senador Durbin. “Lo que intentamos hacer no
    es solamente abrir la economía cubana a nuestra leche en polvo sino al
    poder de las ideas, al intercambio de ideas. Desplegar la creencia de
    que el pueblo cubano va a ver en nosotros un modelo de futuro y de que
    van a terminar girando alrededor de ese modelo”, ha puntualizado.

    Desde La Habana, por ahora, las señales son tenues. El presidente Raúl
    Castro ha dicho que no piensa ceder una ápice de su sistema. Incluso
    reclama la devolución de la Base Naval de Guantánamo, al este del país y
    bajo administración estadounidense, así como el pago de una
    indemnización por los daños provocados por el embargo, dos tópicos que
    serán muy difíciles de lograr y que, para los agricultores, tampoco no
    son un problema. “He viajado allí tres veces. Me han tratado como un
    rey. Ahora debe ser mejor, ¿no?”, dice Harrison.

    Source: Los agricultores de Estados Unidos presionan para negociar
    abiertamente con Cuba | Cuba | EL MUNDO –
    http://www.elmundo.es/internacional/2015/02/04/54d2745ae2704e03538b4575.html