Alan Gross: Castro's prisoner
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    Esto tomará tiempo pero vamos en la dirección correcta

    “Esto tomará tiempo pero vamos en la dirección correcta”
    El diplomático estadounidense asegura que la única negociación entre
    Washington y La Habana fue el intercambio de agentes de inteligencia
    ERNESTO HERNÁNDEZ, Miami | Febrero 13, 2015

    El director para el Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad
    Nacional de Estados Unidos, Ricardo Zúñiga, es el arquitecto de la nueva
    política del Gobierno de Barack Obama hacia Cuba. Desde Miami, donde se
    ha reunido con varios líderes de la sociedad civil cubano-americana,
    lanza un mensaje muy claro: Washington y La Habana están convencidas de
    que esto solo es el comienzo de un largo camino, que sin duda vendrá con
    numerosos tropiezos.

    Pregunta. ¿Cómo fue la aproximación inicial entre ambos Gobiernos?

    Respuesta. Los dos países habíamos dejado bien claro, a través de varios
    intermediarios que tenían contacto directo con ambos, el interés de
    entablar una conversación directa. Le comunicamos a La Habana que
    queríamos hablar de nuestros objetivos, resolver problemas comunes y ver
    cómo podíamos mover la relación hacia un camino más constructivo.

    Ambos lados entendimos que existía cierto valor en tener una
    conversación más directa sobre temas sensibles. Tuvimos el apoyo de
    varios países latinoamericanos y europeos, de hecho fueron pocos los
    Gobiernos que no se mostraron dispuestos a colaborar. Además, el hecho
    de tener una Oficina de Intereses en La Habana y contacto directo con el
    Gobierno cubano ayudó mucho.

    P. ¿Cuando comenzaron a conversar, empezaron por la liberación de Alan
    Gross o por la normalización entre ambos países?

    R. Dada la historia entre nuestros países, tuvimos que explorar lo que
    era posible lograr. Como en toda discusión de esta índole, comenzamos
    viendo los intereses de ambos lados y determinando qué podíamos poner
    sobre la mesa. Ya después pudimos entrar en más detalles sobre lo que
    realmente era posible.

    La única “negociación” como tal tuvo que ver con el canje de los agentes
    de la inteligencia cubana encarcelados en EE UU a cambio de un agente de
    inteligencia preso en Cuba y de la libertad de Alan Gross.

    P. ¿Quiénes participaron en las discusiones entre ambos países?

    R. Ben Rhodes, viceconsejero de seguridad nacional, y yo lideramos las
    conversaciones en nombre del Gobierno de EE UU. Por parte de La Habana,
    participó un grupo de funcionarios, pero dejaremos que La Habana los
    identifique si así lo decide más adelante.

    P. ¿Qué elementos hicieron posible este diálogo después de más de 50
    años de desconfianza?

    R. Obviamente, existieron obstáculos durantes las conversaciones,
    tenemos una historia muy larga con problemas muy serios y conceptos muy
    diferentes en materia de gobernanza, democracia y derechos humanos. Pero
    fuimos prácticos.

    Fue muy importante que ambos lados entendieran que la única negociación
    sería el intercambio de agentes de inteligencia. También tenía que
    quedar claro que cada país actuaría de acuerdo a sus intereses
    nacionales. Cada lado entendió que existían diferencias, pero también
    sabíamos que existían áreas prácticas para una aproximación. Como países
    vecinos, ya estamos cooperando en sectores como la seguridad, la salud,
    la calidad del aire y otras cuestiones ambientales.

    Puesto que la normalización tomará tiempo, nos enfocamos en pequeños
    pero importantes avances prácticos. Reconocimos que cada uno tenía
    posiciones fuertes que continuaremos defendiendo como parte del proceso
    de normalización. Con el tiempo abordaremos esos temas.

    P. ¿Cuál fue el papel que jugó el papa Francisco en las conversaciones?

    R. Lo más importante de la intervención del papa Francisco fue que ambos
    Gobiernos teníamos cierto nivel de confianza en él. El pontífice dejó
    saber al presidente Obama cuando se vieron en marzo de 2014 que tenía
    muchos deseos de promover una apertura que pudiera beneficiar a los
    pueblos de los dos países. Después de esa reunión, el papa envió una
    carta personal a los dos mandatarios para expresar su apoyo a la
    búsqueda de una fórmula para resolver los problemas.

    Unos meses antes del anuncio, nos reunimos las dos partes en el Vaticano
    con un alto funcionario de la Santa Sede para explicarle los puntos que
    cada lado había discutido y sobre los cuales estábamos dispuestos a
    avanzar. Esta reunión fue clave para llegar a los acuerdos de diciembre.

    P. ¿Sabe de qué hablaron los presidentes Obama y Castro por teléfono
    antes del anuncio?

    R. Fue una conversación en la que los dos líderes reconocieron que era
    la primera vez que algo de esta índole ocurría en muchos años. Hablaron
    del canje de los espías cubanos y del anuncio que se haría el día
    después, entre otros temas.

    P. ¿Quedó satisfecho con los resultados o estaba esperando algo más?

    R. Este proceso va a tomar mucho tiempo pero vamos en la dirección
    correcta. Hay objetivos a corto plazo, como el restablecimiento de las
    relaciones diplomáticas, que se hará en varias etapas.

    Otros asuntos tardarán más. Los cambios anunciados por el presidente
    Obama pondrán más recursos e información en manos de los cubanos, lo que
    les permitirá ser protagonistas de la construcción de su futuro país.
    Pensamos que, con el tiempo, esto tendrá un gran beneficio para el pueblo.

    P. ¿Qué pasos tomará la Casa Blanca para dialogar con aquellos dentro y
    fuera de Cuba que no están de acuerdo con las medidas tomadas por el
    presidente Obama?

    R. Varios representantes del Gobierno estadounidense están conversando
    con la sociedad civil dentro y fuera de Cuba. Muchos apoyan las medidas
    del presidente Obama y, también, muchos las critican. Es normal en una
    situación como esta, en la que la posición de cada uno es el resultado
    de experiencias y dificultades muy reales como las separaciones
    familiares o los abusos por parte del Gobierno cubano.

    Queremos mantener un diálogo muy abierto para que se entienda bien que
    nuestras medidas ayudarán a fortalecer el pueblo cubano y dar un mayor
    control de sus vidas a los ciudadanos en este periodo de cambio.
    Pensamos que esta opción tendrá mejores resultados que el camino que
    hemos seguido en los últimos 50 años.

    Como bien demostró Roberta Jacobson en su último viaje a La Habana,
    continuaremos conversando con un amplio grupo de personas tanto en Cuba
    como dentro de la comunidad cubano-americana en EE UU.

    Source: “Esto tomará tiempo pero vamos en la dirección correcta” –
    http://www.14ymedio.com/entrevista/tomara-tiempo-vamos-direccion-correcta_0_1724827509.html