Alan Gross: Castro's prisoner
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    Por ahora, el Gobierno cubano recibe bastante y da muy poco

    Por ahora, el Gobierno cubano recibe bastante y da muy poco
    DARIELA AQUIQUE LUNA | La Habana | 18 Dic 2014 – 11:43 am.

    La cobertura oficial se ha centrado en la llegada al país de los tres
    exprisioneros cubanos y deja en segundo plano el significado del
    restablecimiento de relaciones con EEUU.

    Hoy, tras 53 años, algo cambió en la historia de las relaciones entre
    Cuba y Estados Unidos. Atónitos quedábamos muchos ante las alocuciones
    simultáneas de los presidentes Barack Obama y Raúl Castro.

    Las reacciones fueron diversas, del lado de acá hay alegrías pero
    asimismo aprensiones. Del lado de allá hay alegrías, pero también enojo.
    Dos visiones y sentimientos encontrados en esas dos Cubas que existen
    desde hace más de medio siglo.

    Es cierto que nos envuelve un halo esperanzador de cara al futuro, ante
    la posibilidad real de la reanudación de las relaciones diplomáticas
    entre los dos países. Y que en los discursos del mandatario
    norteamericano se evidencia una buena voluntad de hacer el bien,
    fundamentalmente al pueblo cubano, el que sin duda ha sido el más dañado
    en medio de las hostilidades políticas. Por otra parte afloran ciertas
    desconfianzas en la posición del gobierno de la Isla.

    La primera suspicacia me la despertó que los discursos de ambos
    mandatarios fueron bastante diferentes. El de Obama sonó conciliador,
    explícito y espontáneo; comentaba que tras mantener una conversación
    telefónica con Castro, el primer contacto a ese nivel desde la
    revolución, Estados Unidos estaba tomando medidas históricas para trazar
    un nuevo rumbo en las relaciones con Cuba, buscando confraternizar y
    comunicarse con el pueblo cubano. Dijo que estábamos separados por 90
    millas de mar pero unidos gracias a las relaciones entre los dos
    millones de cubanos y cubanoamericanos que viven en Estados Unidos y los
    11 millones de la Isla, que comparten la esperanza de un futuro más
    prometedor.

    Igualmente Obama anunció la intención de normalizar las relaciones
    diplomáticas, y una serie de medidas como la ampliación del número de
    categoría de estadounidenses que pueden viajar a Cuba, la
    cuadruplicación de la cantidad de dinero que puede enviar la comunidad
    exiliada en Estados Unidos, el desbloqueo de las cuentas bancarias en
    Estados Unidos de ciudadanos cubanos que vivan en la Isla; e informó que
    se revisará la designación de Cuba en el listado de países
    patrocinadores del terrorismo y que, como primer paso, el subsecretario
    de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental encabezará la
    delegación que viajará a La Habana en enero del 2015 para la ronda de
    negociaciones sobre temas de migración.

    La administración Obama subrayó la idea de Estados Unidos de
    involucrarse más en los nexos económicos y en los intercambios de
    profesionales para promover el mejoramiento de la situación del pueblo
    cubano. Incluso invitó a Raúl Castro a participar el próximo mes de
    abril en la Cumbre de Las Américas en Panamá.

    Por su parte, el discurso del señor Raúl Castro fue bastante escueto y
    leído como una nota informativa. Dio protagonismo al hecho de la llegada
    al país de los tres exprisioneros cubanos y de su canje por el señor
    Alan Gross y otro agente norteamericano de nacionalidad cubana. Y al
    excarcelamiento de algunas personas (sin mencionar cifras), por las que
    el gobierno de Estados Unidos había mostrado interés. Castro subrayó que
    el embargo aún está por resolver, como si le pareciese poco lo logrado
    hasta hoy, minimizando el hecho de que aunque oficialmente el embargo no
    ha sido levantado —se necesita la aprobación del Congreso
    estadounidense—, las medidas anunciadas prácticamente implican la
    eliminación del mismo.

    Los dos mandatarios agradecieron expresamente a Canadá, al Papa
    Francisco y a los legisladores del Congreso de los dos partidos
    implicados en la mediación.

    Castro recordó que desde su nombramiento siempre manifestó su interés de
    restablecer las relaciones bilaterales y sentenció que las negociaciones
    se han llevado a cabo “sin renunciar a uno solo de los principios de la
    revolución”. Obama, por su parte, destacó que los dos gobiernos han
    hablado durante meses a través de distintas instancias.

    Ambos lados dejaron claro las diferencias que existen en materia de
    democracia y derechos humanos. Pero desde mi perspectiva, hoy Cuba
    recibió bastante y aún ha dado muy poco. Nos resta esperar el rumbo de
    las próximas conversaciones. De momento, hoy el Noticiero Nacional de
    Televisión dio total cobertura a la llegada al país de los tres
    exprisioneros y dejó en segundo plano el significado del
    restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos.

    En la Mesa Redonda, en un set de estreno tras 15 años, los periodistas
    parecían cuidar sus palabras y no pecar ni de excesos, ni de defectos.
    La misma Arleen Rodríguez, en algún momento, dijo que no quería ni
    sobrevalorar, ni subestimar nada de lo que acontecía. De todas formas
    fueron bastante cautelosos y siempre que se refirieron a Alan Gross, le
    nombraron “contratista”. Sin embargo, los papagayos de TeleSur lo
    llamaron todo el tiempo “espía” y, a los cubanos, “héroes”.

    Nada, que aunque viví para ver el día en que Cuba y Estados Unidos
    restablecieron sus relaciones diplomáticas, y lo celebro, y que aunque
    mucho de lo dicho y hecho suene esperanzador, con respecto al lado de
    acá, todavía siento desconfianza.

    Source: Por ahora, el Gobierno cubano recibe bastante y da muy poco |
    Diario de Cuba – http://www.diariodecuba.com/cuba/1418899409_11886.html