Alan Gross: Castro's prisoner
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    Nuestra desconfianza está fundada en 56 años de dictadura

    «Nuestra desconfianza está fundada en 56 años de dictadura»
    DDC | Madrid | 23 Dic 2014 – 9:03 pm.

    Los opositores y líderes de la sociedad civil Iván Hernández Carrillo,
    Eduardo Cardet, Antonio G. Rodiles, Berta Soler, Manuel Cuesta Morúa,
    Félix Navarro, Leonardo Calvo, Guillermo Fariñas, José Daniel Ferrer y
    los asistentes al Espacio Abierto, opinan sobre el acuerdo Obama-Castro
    y sus consecuencias.

    Líderes de la disidencia interna y de proyectos independientes
    consultados por DIARIO DE CUBA valoran el acuerdo anunciado por la
    Administración de Barack Obama y el régimen de Raúl Castro.

    1-¿Cuál es su opinión sobre el anuncio de restablecimiento de relaciones
    entre Washington y La Habana y las medidas que prepara la Casa Blanca?

    2-¿Cómo cree que se comportará el gobierno de Raúl Castro en esta nueva
    coyuntura?

    3-¿Cómo se posicionará su organización en este contexto?

    Iván Hernández Carrillo, secretario general de la Confederación de
    Trabajadores Independientes de Cuba, exprisionero del Grupo de los 75:

    En cuanto al restablecimiento de relaciones diplomáticas, consideramos
    que debemos mantener una posición de discreción. Corresponde al Gobierno
    de Estados Unidos decidir con qué países mantiene relaciones
    diplomáticas y eso lo respetamos.

    No obstante, Washington debió haber valorado las características de este
    régimen, que es antidemocrático, abusivo y viola los derechos humanos.

    En cuanto a las demás medidas, creo que Obama se ha apresurado, ha dado
    más de lo que ha recibido.

    La liberación de 53 presos políticos no implica que el régimen tenga
    intenciones de acabar con su práctica de enviar opositores a prisión (…)
    Según todo parece indicar, lo que hará es continuar con los
    encarcelamientos para luego utilizar a los disidentes presos como moneda
    de cambio.

    A corto y mediano plazo no vemos posible evolución positiva en el
    régimen de Raúl Castro. Creemos que va a continuar su línea
    antidemocrática, sus violaciones de derechos humanos, mientras obtiene
    beneficios dando poco a cambio. Consideramos que de inmediato no vamos a
    conseguir nada en materia de mejoría de derechos y libertades en Cuba.

    Para enero próximo estaban previstas negociaciones con la Unión Europea.
    Al Gobierno cubano le dio una pataleta y las suspendió cuando los temas
    que se iban a tratar estaban precisamente relacionados con derechos
    humanos. No parece que haya una voluntad política de La Habana para que
    estas cosas mejoren.

    Si esto no es una tomadura de pelo del Gobierno, creemos que debemos
    aprovechar los eventuales posibilidades que dé el restablecimiento de
    relaciones para canalizar nuestra inquietudes e intentar que mejore la
    situación de las organizaciones sindicales independientes frente al
    régimen, que dejen de ser reprimidas y que sea liberado el único
    sindicalista independiente en prisión, Jorge Ramírez Calderón.

    Esperamos que se respeten nuestras posiciones como organizaciones que
    defendemos los derechos de los trabajadores cubanos.

    Eduardo Cardet, coordinador nacional del Movimiento Cristiano Liberación
    (MCL):

    Todo este proceso de negociaciones que ha llevado Obama con Raúl Castro
    como es costumbre ha sido en silencio y a espaldas de nuestro pueblo. No
    tenemos una información clara de lo que se está manejando ni sabemos el
    alcance de lo negociado, pero estamos convencidos de que servirá de muy
    poco si no se restablece una democracia real en nuestro país, si no se
    respetan los derechos humanos, si se sigue reprimiendo y persiguiendo a
    la disidencia política, si se sigue sustrayendo la posibilidad de que el
    pueblo, con su esfuerzo, pueda construir un bienestar común.

    Nosotros seguiremos luchando para que en nuestra patria los derechos
    sean plenamente respetados, la diversidad política se reconozca y todos
    podamos trabajar en un ambiente en el cual podamos determinar los
    cambios que necesitamos y queremos.

    No guardamos ninguna esperanza de que, por el hecho de tener relaciones
    diplomáticas el régimen de Cuba con Estados Unidos, se vayan a resolver
    las dificultades que tenemos porque la falta de relaciones no es la
    causa. La causa de nuestros males radica en la existencia de un régimen
    totalitario que dura ya casi 56 años, que nos ha inhabilitado y nos ha
    quitado la posibilidad de construir un país mejor para todos.

    Es difícil tener una expectativa positiva del régimen de Raúl Castro.
    Solo esperamos que Obama sea coherente con los principios democráticos
    de Estados Unidos y que esto no se convierta en una validación más del
    régimen actual por parte de otra nación; que haya exigencias y que se le
    arranque algún compromiso puntual al Gobierno.

    Nuestra desconfianza está fundada en 56 años de dictadura, de la
    imposibilidad de ejercer nuestros derechos como ciudadanos. Lo único que
    hemos recibido son imposiciones y transformaciones que solo persiguen en
    el apuntalamiento del régimen para su permanencia en el poder.

    El MCL va a continuar trabajando. Vamos a seguir defendiendo el derecho
    que tenemos como ciudadanos a ser tomados en cuenta y a que se nos
    consulte mediante un referéndum en el que podamos decidir cuáles son los
    cambios que necesitamos.

    Por ejemplo, al pueblo de Cuba nunca se le ha consultado si quiere
    elecciones libres y plurales; nosotros estamos exigiendo esa consulta
    porque situaría a nuestro pueblo en el lugar que le corresponde.

    Antonio Rodiles, director de Estado de Sats y responsable de la Campaña
    por Otra Cuba:

    Ha sido un error no tener una consulta con varios sectores de la
    sociedad cubana y del exilio y tener estos contactos de forma secreta
    con el régimen de La Habana. Creo que ha sido un mal inicio.

    No obstante, me parece que si la Administración Obama quisiera dar
    muestras de que tiene un posicionamiento firme, como ha repetido mil
    veces, con la promoción de la democracia y los derechos humanos, está a
    tiempo de dar un golpe de timón y pedir un compromiso del régimen en
    derechos humanos.

    Un punto que puede jugar un papel clave es exigir al régimen que
    ratifique e implemente los pactos de derechos civiles y políticos,
    económicos, sociales y culturales que firmó en la ONU, como busca la
    Campaña por Otra Cuba. Eso ya lo ha planteado la Unión Europea (UE) al
    régimen y podría llegar a ser parte del acuerdo bilateral con La Habana.

    La Administración Obama debería poner esto como precondición. Darle al
    régimen sin exigir nada a cambio me parece un error garrafal.

    El Gobierno tiene muy claro que el castrismo está muriendo y,
    evidentemente, está tratando de construir un autoritarismo neocastrista.
    Por supuesto, va a salir a buscar las mayores ventajas para mantener ese
    férreo control sobre la sociedad cubana y continuar concentrando todo el
    poder político y económico.

    Creo que esa es la jugada que tienen en mente los miembros del régimen.
    Ellos saben que van a tener que cambiar muchas cosas, ese castrismo
    rancio que han tenido hasta el momento es insostenible, y darán pasos
    para tratar de mostrar otro rostro y sobrevivir.

    Definitivamente, esa no es la salida que queremos para Cuba. No queremos
    un autoritarismo capital, queremos una verdadera democracia.

    Mostraremos firmemente nuestra posición, aunque no solos. Estos son
    momentos en los que hay que unirse con otros grupos y mostrar la
    posición de un sector amplio. El exilio tiene que ser parte de todo este
    proceso.

    Berta Soler, líder de las Damas de Blanco:

    Las medidas del presidente Obama son para el Gobierno, no para Cuba. Se
    ha equivocado si piensa que restablecer relaciones va a favorecer al
    pueblo de la Isla. Aquí habrá cambios cuando se respeten los derechos
    humanos y no existan los Castro.

    Estas medidas van a permitir al Gobierno cubano fortalecer, equipar su
    maquinaria represiva contra el pueblo cubano, contra la sociedad civil.
    Sabemos que conseguir la libertad depende de nosotros los cubanos, pero
    queremos contar con el apoyo moral de los gobiernos.

    En estos momentos nos sentimos desprotegidos, pero con apoyo o sin él lo
    importante es mantenernos en nuestra lucha, buscando la libertad del
    pueblo de Cuba.

    Hasta este momento, hemos sido hombres y mujeres golpeados y
    encarcelados. Ahora creemos que pueden aparecer activistas muertos en
    las cunetas.

    Tras el anuncio de Obama y Raúl Castro, el Gobierno cubano se está
    riendo de la sociedad civil y más de personas como nosotras, las Damas
    de Blanco, que hemos pedido que se mantenga el embargo e incluso que se
    recrudezca. Estamos recibiendo llamadas de burla de la Seguridad del Estado.

    De todas formas, no nos importa. Lo único importante es que Cuba para
    cambiar depende de nosotros y vamos a continuar.

    Le vamos a demostrar al presidente Obama y también al papa Francisco,
    que Raúl Castro no va a cambiar. Vamos a salir a las calles a ejercer
    nuestros derechos y seremos como siempre mujeres golpeadas y llevadas a
    calabozos.

    Raúl Castro no tiene voluntad de cambiar para nada su posición política.
    Lo que va a aumentar en Cuba son las golpizas y el encarcelamiento de
    activistas.

    Manuel Cuesta Morúa, líder del Arco Progresista y el proyecto Nuevo
    País, y promotor de Consenso Constitucional:

    Son medidas difíciles de asimilar en un nivel emocional, sobre todo por
    parte de la comunidad de cubanos que, tanto dentro como fuera del país,
    durante muchos años han venido luchando, han hecho sacrificios. Muchos
    tienen en su memoria los momentos dolorosos de enfrentar a un régimen
    tan duro, tan cruel como el cubano. Pero, al mismo tiempo, son medidas
    que, en un nivel político, mueven el escenario para favorecer la
    democratización de Cuba; de alguna manera, le ponen fin a la fase épica
    de la lucha y la resistencia contra el castrismo y abren la fase
    política para que las estrategias que por años hemos intentado adelantar
    puedan tener mejores condiciones.

    Estas mejores condiciones, en mi opinión, son tres. Primero, se puede
    utilizar más la solidaridad global para favorecer nuestras estrategias
    en materia de recursos, de contactos, de relaciones. Segundo, es posible
    destruir para siempre la narrativa del régimen, que siempre nos ha
    acusado a nosotros, los disidentes, de trabajar a favor de potencias
    extranjeras, sobre todo de EEUU. Tercero, pero no último, nuestro
    contacto con los cubanos al interior del país puede ser menos envenenado
    porque ahora los ciudadanos, que son los que dan legitimidad a cualquier
    apuesta y propuesta política, están en mejores condiciones de
    participar, de interactuar con nosotros.

    El gobierno de Raúl Castro debe haber ido pensando durante los 18 meses
    que dicen han durado las negociaciones, tratando de definir una mejor
    estrategia para lidiar con la oposición, con las circunstancias dentro
    de Cuba. Pero lo va a tener bastante difícil para manejar el nuevo
    enfoque que la comunidad internacional va a potenciar en relación con
    Cuba, sobre todo aquellos que están interesados en la democratización.

    Primero, ya no va a poder seguir apelando a la figura retórica y
    política del enemigo para justificar la represión. Segundo, si bien ha
    celebrado una especie de victoria política, esta solo tiene sentido como
    victoria épica, como último capítulo en su guerra contra Estados Unidos.

    Le va a ser muy difícil manejar las propuestas para mejorar la
    conectividad de Cuba, para abrir la economía. No va a poder seguir
    justificando el fracaso económico en las políticas de hostilidad de
    EEUU, y va a tener que abrir mucho más el campo de las reformas internas.

    Al mismo tiempo, va a tener que cambiar sus tácticas de represión contra
    la disidencia porque la conexión contra la disidencia y la ciudadanía se
    va a acelerar.

    Ya tenemos ejemplos de ciudadanos que comienzan, no a felicitar al
    régimen por esta normalización, sino a la disidencia, a los activistas
    de derechos humanos.

    Para el Gobierno será difícil manejar su derrota simbólica frente a los
    ciudadanos. En internet han aparecido fotos de personas que en sus
    casas, al lado de la bandera cubana, han puesto una estadounidense, y
    esto es una derrota simbólica para el régimen.

    Creo que para el gobierno de Raúl Castro se impone, más que una
    estrategia represiva frente a la comunidad prodemocrática cubana, pensar
    en una estrategia política. Va a tener que empezar a lidiar con los
    cubanos desde el punto de vista estrictamente político, y va a tener
    serias dificultades para prevalecer a mediano y largo plazo en el modelo
    totalitario que en este momento trata de oxigenar y reflotar.

    Los proyectos independientes estamos posicionándonos en el nuevo
    contexto con la potenciación de nuestras estrategias de cambio
    democrático, que justamente deben ser más exitosas en un escenario como
    el que se comienza a dibujar.

    Nosotros tenemos estrategias que puntualizan más el proceso que el
    acontecimiento del cambio político. Desde ya estamos y vamos a seguir
    empujando una estrategia de cambio en la cual la participación y el
    empoderamiento de la ciudadanía desde el punto de vista político será
    fundamental, y un escenario de distensión que es inevitable que se
    empiece a fortalecer a mediano plazo pues favorece nuestra visión de que
    sean los ciudadanos los que, desde abajo, comiencen a promover el cambio
    democrático.

    Eso estamos haciendo fundamentalmente desde Consenso Constitucional, a
    través del cual los ciudadanos se reúnen en casas, proponen cambios
    legales para dar a sus derechos seguridad jurídica y estabilidad y, al
    mismo tiempo, se recogen firmas para un cambio en las leyes, porque todo
    lo que pueda acontecer en el mediano plazo tiene que tener garantía de
    seguridad jurídica desde la Constitución y desde las leyes.

    Creo que ahora estamos en mejores condiciones para potenciar una
    estrategia de cambio y reforma constitucional, y de movilizarnos hacia
    una constituyente.

    Félix Navarro Rodríguez, miembro del Partido por la Democracia Pedro
    Luis Boitel, excoordinador general de la UNPACU, exprisionero del Grupo
    de los 75:

    Fueron conversaciones a espaldas de todos los factores de la sociedad
    civil cubana, de implicados dentro y fuera de la Isla, que somos los
    principales protagonistas del caso cubano y a quienes por nuestra
    responsabilidad y nuestra conciencia nos corresponden los cambios.

    Consideramos que no era el momento apropiado para que estas cosas
    ocurrieran. Nunca creímos que se obviarían los criterios de los
    diferentes miembros de sociedad civil que fueron convocados en momentos
    determinados. Siempre dijimos que cualquier tipo de cambio debía ser
    consultado con la sociedad civil cubana, pero esto no ocurrió.

    Creemos que esto ha sido un gran espaldarazo del presidente Barack Obama
    a la tiranía de los hermanos Castro en un momento en el cual continúa la
    represión a una escala bien alta, en el que los derechos y las
    libertades civiles de este pueblo están totalmente conculcados y el que
    no se vislumbra la más mínima mejora.

    En este momento hay personas eufóricas, no porque hayan liberado a los
    espías y a Alan Gross, sino porque consideran que habrá un cambio en la
    nación. Sin embargo, continúa el gobierno de una familia que está desde
    1959 en el poder y sabemos que prepara la sucesión dinástica.

    En las cárceles hay alrededor de un centenar de presos políticos. Se ha
    anunciado que, como parte del acuerdo con EEUU, serán liberados 53
    prisioneros políticos, pero hasta ahora desconocemos el nombre de
    algunos de ellos.

    No ha habido ningún cambio para el cubano, las dificultades que ayer
    afrontábamos continúan hoy. Además no vemos un panorama en el cual se
    tomen en cuenta las demandas de la oposición.

    El régimen reaccionará de la misma forma que ha hecho siempre, con más
    represión, más encarcelamientos, más confiscaciones de bienes y
    servicios para este pueblo.

    En los días del anuncio, una lancha con 32 personas que abandonaban la
    Isla hacia EEUU por la zona de Matanzas fue embestida aproximadamente a
    21 millas de la costa por guardafronteras cubanos. La embarcación quedó
    partida en dos y hay un ciudadano desaparecido. Esto demuestra la
    naturaleza violenta del régimen que a toda costa quiere seguir sembrando
    el terror entre las familias.

    Algunos de los sobrevivientes dieron declaraciones sobre lo acontecido a
    medios extranjeros e inmediatamente las autoridades cubanas los
    amenazaron. Ahora no responden a los teléfonos o se niegan a dar su
    testimonio.

    Desaprobamos totalmente las posibilidades que le ha dado el gobierno de
    Barack Obama al tiránico gobierno de los hermanos Castro, pero tenemos
    que adaptarnos al nuevo escenario.

    Seguimos batallando. Si ayer, sin un acuerdo entre los gobiernos,
    habíamos avanzado, habíamos crecido y dado el paso en busca de la
    libertad de Cuba, ahora avanzaremos mucho más, porque estamos más
    cohesionados, tenemos más clara cuál es la demanda

    Leonardo Calvo Cárdenas, vicecoordinador del Comité Ciudadanos por la
    Integración Racial:

    Para mí es totalmente positiva [la noticia], llevamos muchos años
    abogando por un cambio de perspectiva (…) ofrece un nuevo horizonte y
    nuevas perspectivas para el desarrollo del país.

    Por parte del Gobierno de Cuba, no hay voluntad; era necesaria la
    posición norteamericana, el embargo se había demostrado totalmente
    inútil en sus propósitos. El gesto de valentía política del presidente
    Obama abre un nuevo horizonte para el futuro de la sociedad civil de
    Cuba, nuevas posibilidades en una realidad muy convulsa, que puede
    ayudar a renacer a la sociedad cubana y a mirar hacia el futuro.

    Vamos a ver cuáles van a ser las nuevas argucias del Gobierno cubano
    para intentar mantener el statu quo.

    Guillermo Fariñas, coordinador general del Frente Antitotalitario Unido:

    Es una traición a la nación cubana haber alcanzado estos acuerdos de
    espaldas a la sociedad civil no violenta que lucha dentro de Cuba. Es
    una manera de afianzar en el poder a la cúpula militarista mafiosa de la
    dinastía Castro, que quiere hacer una transición mezcla entre el
    nasserismo egipcio y el putinismo ruso.

    Es importante que el gobierno de Barack Obama entienda que EEUU tiene un
    liderazgo y por lo tanto una obligación ante la democracia en el mundo,
    y con quienes han demostrado durante varias décadas que son terroristas,
    no se negocia.

    Consideramos que es un momento muy inadecuado para hacer esto. En su
    discurso el presidente estadounidense reconoce que lo hacen por evitar
    el colapso de la sociedad cubana, que es por lo que se ha luchado y se
    han entregado vidas.

    Creo que es una doble traición a la lucha de cubanos que han perdido la
    vida, han estado tras las rejas muchos años, han tenido que morir en el
    exilio. Cuando la sociedad cubana estaba a punto de colapsar y el
    Gobierno cubano cerca de tener que sentarse a negociar con su propia
    ciudadanía, el Gobierno estadounidense hace esto.

    Aunque el Gobierno cubano esté diciendo que no va a negociar los
    principios, creo que lo que está es tratando de negociar que la dinastía
    Castro se quede con la inmensa mayoría de las cadenas de hoteles, la
    industria del turismo y las que producen los mayores ingresos en
    divisas. Esto es lo que se va a tratar, con qué porción se queda la
    dinastía Castro en un cambio. Si ven que no podrán quedarse con nada,
    indiscutiblemente van a ir hasta las últimas consecuencias, a producir
    una ruptura.

    Lo más importante es trabajar en tres direcciones. La primera, seguir
    tomándole las calles al Gobierno para que el mundo, incluidos el
    presidente Barack Obama y sus asesores, se percaten de que nada ha
    cambiado desde el punto de vista de la represión al ejercicio no
    violento de los derechos.

    La segunda, tratar de que el Gobierno estadounidense lleve una agenda
    pro democrática y pro Estado de Derecho, una carta de ruta en la cual no
    se viole ni se corrompa la verdadera democracia.

    La tercera, aclarar a la ciudadanía cubana, que está desinformada y
    bastante confundida, que el único triunfo real que ha obtenido el
    Gobierno cubano es la liberación de sus tres espías y por ellos tuvo que
    entregar 53 presos políticos. Además, que el restablecimiento de
    relaciones diplomáticas es un arma de doble filo para el Gobierno
    cubano. Han orientado a las organizaciones de masas que den una imagen
    optimista de que todo se va a resolver, que pronto va a haber carne,
    mucha comida, que no va a haber problemas de transporte, de vivienda,
    pero nada de eso se va a producir.

    El embargo sigue siendo la llave en las negociaciones que se iniciarán a
    partir de enero de 2015 para llevar a Cuba hacia una sociedad
    democrática y abierta.

    José Daniel Ferrer, extracto de la declaración del secretario ejecutivo
    de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU):

    Todo lo anunciado repercutirá favorable o negativamente según la
    voluntad y los pasos que den los actores implicados. En el caso de las
    relaciones EEUU-Cuba hay cuatro actores principales: los gobiernos y
    pueblos de ambas naciones. En varias cuestiones pueden coincidir los
    intereses de parte de los actores implicados, por ejemplo: el régimen
    castrista dice ser tenaz defensor de la independencia nacional, aunque
    sabemos cómo la ha comprometido muchas veces, y el pueblo cubano, sin
    dudas, defenderá siempre su soberanía, tanto de un poder extranjero como
    de los gobernantes que hoy nos la pisotean.

    El pueblo cubano y pueblo y Gobierno norteamericanos coincidimos en que
    es necesario democratizar a Cuba —en este acápite solo el régimen
    castrista tiene otro punto de vista. Sin embargo, los que estamos a
    favor no lo deseamos con la misma intensidad, y es lógico, no es lo
    mismo el apetito del hambriento que el del saciado. Los cubanos
    necesitamos y deseamos democratizar nuestra patria porque es la única
    fórmula efectiva para alcanzar los derechos y libertades, y la
    prosperidad y el bienestar para todos.

    En medio de los nuevos escenarios que puedan surgir como resultado de la
    decisión del Gobierno norteamericano respecto al régimen castrista, la
    UNPACU reafirma su voluntad de esforzarse al máximo para acelerar el
    proceso a favor de la libertad y la democracia en Cuba. No descansaremos
    hasta tanto no tengamos un verdadero Estado de derecho, donde se
    respeten todos los derechos humanos, donde exista independencia entre
    los poderes del Estado, donde se respete el pluralismo político y se
    realicen elecciones libres, donde se potencie la creatividad y se
    fomente una economía robusta que permita prosperidad y bienestar al
    alcance de todos, donde se respete la libertad sindical y los
    trabajadores disfruten de salarios decorosos y condiciones dignas.

    Espacio Abierto de la Sociedad Civil, foro de debate de la oposición:

    Declaración publicada en 14ymedio tras una reunión realizada este 22 de
    diciembre:

    En relación con el anuncio del restablecimiento de relaciones entre Cuba
    y EEUU, derivado de una negociaciones secretas, el Espacio Abierto de la
    Sociedad Civil cubana desea hacer constar que:

    —Nos alegramos por las decenas de compatriotas que serán excarcelados y
    también con la liberación de Alan Gross.

    —Opinamos que esto pone fin al pretexto y la narrativa oficial de plaza
    sitiada por lo que debemos centrarnos en el cambio democrático en Cuba.

    —Asumimos que la presión de los demócratas cubanos dentro y fuera de la
    Isla ha contribuido de forma sustantiva a la creación de este nuevo
    escenario, por lo que ratificamos que en el futuro debemos aumentar el
    protagonismo de nuestra sociedad civil.

    —Debemos prestar oído, reflejar y dar voz a lo que el pueblo cubano está
    sintiendo en estos momentos y ofrecerle una nueva narrativa, tácticas,
    estrategias y un nuevo lenguaje.

    —Llamamos a fortalecer la unidad en la diversidad alcanzada hasta ahora,
    cualquiera que sea el criterio que tengamos al respecto y mantengamos la
    ecuanimidad y el respeto.

    —Esperamos que próximas negociaciones se efectúen con mayor
    transparencia y teniendo en cuenta todos los actores de la sociedad
    cubana, sin secretismos ni de espaldas a las instituciones.

    Source: «Nuestra desconfianza está fundada en 56 años de dictadura» |
    Diario de Cuba –
    http://www.diariodecuba.com/derechos-humanos/1419353879_11984.html