Alan Gross: Castro's prisoner
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    Barack Obama pestañeó antes que Raúl Castro?

    ¿Barack Obama pestañeó antes que Raúl Castro?
    ¿EEUU concede bastante al régimen a cambio de muy poco?
    Eugenio Yáñez, Miami | 18/12/2014 1:00 pm

    Ha sido la noticia del día, del mes, y hasta ¿del año? Evidentemente,
    aunque lo de lograr la liberación de Alan Gross se veía venir, y no era
    imposible algún tipo de canje de prisioneros, lo que más ha sorprendido
    fue, más allá del intercambio, la cantidad de aparentes concesiones que
    el Presidente Obama estaría ofreciendo al régimen a cambio de no sabemos
    qué.
    Naturalmente, Miami se sintió en shock cuando comenzaron a aparecer las
    noticias, y tras las intervenciones públicas de Raúl Castro y Barack
    Obama, las pasiones de los exiliados cubanos hirvieron, lo que
    inmediatamente garantizaba que la objetividad de análisis se perdiera en
    la misma medida que subía la temperatura pasional.
    El resultado inmediato del encontronazo de la dictadura con Washington
    parece haber sido un evidente triunfo para el régimen castrista. Como el
    gobierno de EEUU repitió hasta la saciedad que el caso de Alan Gross no
    era equiparable con el de los tres espías, la dictadura incluyó en el
    intercambio al cubano Rolando Sharraf Trujillo, preso durante más de
    veinte años acusado de pasar información a los órganos de inteligencia
    estadounidenses.
    Sin embargo, todas las noticias del miércoles no implican, como dicen
    algunos, que se deba a que Obama sea comunista, traidor, musulmán o
    cualquier otra cosa. El Presidente debe velar por los intereses de
    Estados Unidos. Si definió correctamente o no esos intereses es otro
    punto del análisis, pero lo que buscaba queda claro en pocas palabras,
    al referirse a la necesidad de asegurar la estabilidad en la Isla, y
    aseverar que “es mejor fomentar y respaldar las reformas que imponer
    políticas que convierten a los países en estados fallidos”. A nada le
    teme más Estados Unidos que a una situación de inestabilidad en Cuba que
    provoque un éxodo masivo descontrolado que constituiría un evidente
    riesgo para esta nación, y garantizar esa supuesta tranquilidad para
    este país pesa más en los intereses geopolíticos y estrategias
    americanas que las dificultades de once millones de cubanos en la Isla.
    No se trata de cinismo estadounidense, sino de algo mucho más concreto:
    realpolitik.
    Por otra parte, el gobierno de Estados Unidos, a través del Presidente,
    anunció una serie de medidas que podrían beneficiar a los cubanos de la
    Isla, haciéndoles llegar diversas formas de ayuda que no dependerían del
    gobierno cubano. Lo cual demuestra, entre otras cosas, que durante los
    últimos sesenta años los gobiernos de Estados Unidos han evidenciado que
    no acaban de comprender cómo es que funciona realmente la Cuba de los
    Castro, ni como y con qué lógica actúa el gobierno cubano.
    ¿Qué le hace pensar a Estados Unidos que haciendo espontáneas
    concesiones al régimen podrá lograr beneficios para los cubanos de a
    pie? Sinceramente, no creo que las cosas puedan pasar mucho más allá de
    las buenas intenciones y las utopías, dada la naturaleza genética de la
    dictadura cubana. ¿Podemos imaginarnos a usufructuarios de tierras
    recibiendo tractores y equipos de labranza desde Estados Unidos sin la
    intromisión, el control, la participación y el chantaje del Ministerio
    de Comercio Exterior, el Ministerio de Agricultura y la Asociación
    Nacional de Agricultores Pequeños, además de la perpetua presencia de
    “los compañeros de la seguridad? ¿Cómo ayudar a cooperativas no
    agropecuarias, paladares, taxistas, barberías y peluquerías
    cuentapropistas, si el gobierno no tiene interés en que reciban esa ayuda?
    ¿Habrá menos represión en Cuba después de estas acciones? ¿No habrá
    presos políticos, aunque ahora soltaran a los que se consumen
    actualmente en las mazmorras del régimen, porque se comenta que serán
    liberados 43 prisioneros más? ¿Tendrán los cubanos más acceso a Internet
    a precios decentes? ¿Se ampliarán la libertad de expresión y de
    movimiento dentro del país? ¿Se respetará la libertad de asociación? ¿Se
    reducirán las fuerzas represivas, y sus presupuestos y gastos, a partir
    de ahora?
    En este momento podremos considerar lo que nos dicte la razón o la
    pasión, pero habrá que esperar el paso del tiempo para tener respuestas
    exactas a esas y muchas más preguntas, aunque ahora a todos nos parezca
    que nos sabemos las respuestas y que poseemos la verdad. Aunque la vida
    nos va enseñando, con los años, que no hay nada más seguro que un día
    tras del otro. No tengo dudas que en los comentarios habrá criterios
    divergentes a lo que aquí menciono, y a otros les podrá parecer certero
    lo que señalo. Aclaro, para todos, que ni me considero que poseo la
    verdad absoluta ni por ningún motivo me interesa poseerla.
    Así que abierto ya un espectro para la discusión sana y seria, no para
    groserías ni insultos, permítanme añadir cuatro puntos más que considero
    se podrían tener en cuenta para analizar todo lo que gira alrededor de
    estas noticias.
    1.- Raúl Castro vestido de general y hablando a los cubanos desde el
    Ministerio de las Fuerzas Armadas (MINFAR). ¿Por qué no de civil y desde
    el Palacio de la Revolución? Porque el mensaje subliminal tenía que ser
    muy claro: no se equivoque nadie, que aquí mandamos nosotros, los
    “guardias”, sin tener que pedirle permiso a nadie.
    2.- El señor Nicolás Maduro quedó en la estacada. Después de
    desgañitarse gritando contra Estados Unidos y sus presidentes,
    amenazándolos con llevarlos a las cortes internacionales de justicia, su
    guía y ejemplo, el castrismo cubano, “cuadra la caja” con Estados
    Unidos, y Maduro queda automáticamente en ridículo.
    3.- ¿Dónde está Fidel Castro? Porque esta es su victoria, aunque le haya
    correspondido a Raúl Castro disfrutarla. Tiene que aparecer en público,
    o al menos una “reflexión” o cualquier cosa, aunque sea hablando de la
    moringa. De lo contrario, los rumores se dispararán.
    4.- Habrá que esperar para ver si realmente EEUU concedió bastante a
    cambio de muy poco, o hay otras cosas que saldrán a la palestra.
    Este no es un tema cerrado. Queda mucho por analizar en las próximas
    semanas. Pero, indudablemente, este miércoles 17 de diciembre, día de
    San Lázaro para los cubanos, marcará un antes y un después en las
    relaciones La Habana-Washington después de más de medio siglo.

    Source: ¿Barack Obama pestañeó antes que Raúl Castro? – Artículos – Cuba
    – Cuba Encuentro –
    http://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/barack-obama-pestaneo-antes-que-raul-castro-321251