Alan Gross: Castro's prisoner
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    Añoranza por un fin de año “a lo cubano”

    Añoranza por un fin de año “a lo cubano”
    Se comía lechón asado, congrí, yuca, ensaladas, manzanas, peras, uvas,
    higos, dátiles, avellanas y nueces. Posiblemente se disfrutaba de una
    parranda o un carnaval
    miércoles, diciembre 31, 2014 | Miriam Leiva

    LA HABANA, Cuba -La mayoría de los cubanos nacieron después de 1959, de
    manera que solo conocen las fiestas de fin de año por las historias de
    los abuelos. En ocasión de la celebración, llegaban los parientes de
    distintos lugares del país a casa de la abuela o la madre. La cena y las
    fiestas de fin de año se hacían según las posibilidades económicas, con
    la alegría de compartir en familia y las amistades más cercanas. Se
    comía lechón asado, congrí, yuca, ensaladas, manzanas, peras, uvas,
    higos, dátiles, avellanas y nueces. Posiblemente se disfrutaba de una
    parranda o un carnaval. Se compraban los regalos para el Día de Reyes, y
    las familias más pobres construían juguetes de madera y lindas muñecas
    de trapo, o reparaban la bicicleta del mayor para que los Reyes se la
    dejaran al más pequeño.

    Pero las tradiciones se mandaron a bolina por decisión del Comandante en
    Jefe. Los parientes tienen dificultad para trasladarse y muchísimos se
    fueron al Norte. La comida se racionó, aunque se vendía carne de puerco
    por la libreta de racionamiento, los arbolitos y el nacimiento se
    prohibieron, y los Reyes Magos no traían juguetes, sino que los padres
    hacían largas colas, quizás acompañados por los niños, para comprar con
    los cupones el juguete básico y adicional. Las ilusiones perdidas, pero
    todo eso ya se superó. El puerco está muy caro en venta “liberada”, los
    juguetes tienen precios imposibles en las shoppings, los arbolitos están
    permitidos, pero los nacimientos no se venden en el mercado. Este año se
    ha hecho mucha propaganda con la realización de ferias agropecuarias
    –viandas, vegetales, frijoles y un poco de carne de puerco- a precios
    módicos en algunos lugares. Todo el año los productos básicos tuvieron
    precios por las nubes, frente salarios y pensiones muy bajos. En las
    tiendas de recaudación de divisas, el surtido de los artículos
    esenciales resultó inestable, y no se incrementó la variedad para la
    época, cuando pudo haber más compras porque usualmente se reciben más
    remesas.

    Contrasta la paupérrima situación de los cubanos con la programación de
    Telesur, donde se propagandizan las fiestas navideñas de Venezuela, las
    ofertas de canastas a bajo costo en Argentina, las tradiciones en
    Bolivia y Ecuador. Hablan de la gran cantidad de personas que ha salido
    de la pobreza y los programas de vivienda, Internet y desarrollo. Pero
    gran parte de los cubanos no ve ese canal porque Maduro pasa horas
    hablando y están hartos de que manipulen las noticias como en las
    emisoras cubanas.

    Sin embargo, los cubanos han tenido un gran tema de conversación y
    entusiasmo: el mejoramiento de relaciones con Estados Unidos y, sobre
    todo las expectativas con las medidas anunciadas por el Presidente
    Obama, poco conocidas en detalle. De manera que cada cual tiene
    esperanzas según sus aspiraciones y necesidades. Otro hecho notable fue
    la ausencia de Fidel Castro del proceso informativo sobre la
    aproximación a Washington y sobre todo para dar la bienvenida a sus tres
    héroes, los espías canjeados por un espía de Estados Unidos preso por
    casi 20 años y el contratista Alan Gross. Llamó la atención la Mesa
    Redonda dedicada a las expresiones del Comandante, fundamentalmente
    sobre Estados Unidos, en tiempos pasados. Pareció una forma de mitigar
    su ausencia de los medios, incluso con anterioridad, durante las dos
    cumbres de CARICOM Y ALBA, cuando se le rindió tributo insistentemente.

    Los cubanos siempre mofándose de sus desgracias, bromeaban con que en
    diciembre darían pescado por pollo, pues usualmente el pollo sustituye
    la ínfima cuota de pescado que deberían vender por el racionamiento.
    Pero cambiaron súbitamente la ironía: “Ahora darán, Inglés sin barreras”.

    Source: Añoranza por un fin de año “a lo cubano” | Cubanet –
    http://www.cubanet.org/actualidad/actualidad-destacados/anoranza-por-un-fin-de-ano-a-lo-cubano/