Alan Gross: Castro's prisoner
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    ‘The New York Times’ – Los fondos destinados a Cuba ‘han sido un imán para charlatanes y ladrones’

    ‘The New York Times': Los fondos destinados a Cuba ‘han sido un imán
    para charlatanes y ladrones’
    DDC | Madrid | 10 Nov 2014 – 12:57 pm.

    Tras pedir el fin del embargo y el canje de los tres espías por Alan
    Gross, el periódico estadounidense va contra los programas de fomento a
    la democracia en la Isla.

    The New York Times dedicó este domingo, por quinta semana consecutiva,
    un editorial a Cuba; esta vez para criticar los programas
    estadounidenses destinados a promover la democracia en la Isla y para
    insistir en su idea de que “influir de manera positiva en la evolución”
    cubana implica iniciar un “acercamiento diplomático” al régimen de Raúl
    Castro.

    El diario indicó que desde 1996, tras la aprobación de la Ley
    Helms-Burton, el Gobierno estadounidense ha gastado 264 millones de
    dólares “en un intento por instigar reformas democráticas en la Isla”.

    “Lejos de haber logrado su objetivo, las iniciativas han resultado
    bastante contraproducentes. Los fondos han sido un imán para
    charlatanes, ladrones y buenas pero infructuosas intenciones. Los
    sigilosos programas han agravado la hostilidad entre las dos naciones,
    le han dado a Cuba una bonanza propagandística y han bloqueado
    oportunidades de cooperar en áreas de interés mutuo”, afirmó.

    Consideró que “Estados Unidos debe hacer un esfuerzo por promover
    mayores libertades personales” Cuba y “flexibilizar la rigidez de uno de
    los gobiernos más opresivos del mundo”. Pero consideró que “tiene que
    hacerlo mediante una estrategia nueva, producto de la lección de dos
    décadas de esfuerzos fallidos por desestabilizar el régimen de los Castro”.

    El diario criticó el trabajo de la Agencia de Estados Unidos para el
    Desarrollo Internacional (USAID) hacia Cuba. Dijo que con sus “misiones
    furtivas” se convirtió “en el principal vehículo para implementar
    proyectos de reforma democrática en Cuba, donde es ilegal”.

    Recordó el arresto en 2009 de Alan Gross: “viajó a la Isla cinco veces
    como parte de una iniciativa de USAID, fingiendo ser turista, para
    contrabandear equipo de comunicación que no es permitido” por el
    Gobierno cubano, dijo.

    “Funcionarios de USAID y el Departamento de Estado quedaron asombrados
    al caer en cuenta del tipo de riesgos que se estaban tomando, y algunos
    argumentaron que era hora de suspender los programas encubiertos,
    llamándolos contraproducentes”, aseguró. “Sin embargo, legisladores
    cubanoamericanos se resistieron enérgicamente para asegurarse de que
    siguieran en marcha”, añadió.

    El periódico se refirió también al programa ZunZuneo, el llamado Twitter
    cubano, y dijo que la USAID dejó de enviar contratistas estadounidenses
    a Cuba tras el arresto de Gross, pero se sirvió de latinoamericanos,
    “que algunas veces fueron detectados por el servicio de inteligencia
    cubano”.

    Mencionó las informaciones de la agencia AP que indicaron que “el
    objetivo del proyecto era proveer una plataforma para que los cubanos
    pudieran difundir mensajes a una audiencia masiva, un mecanismo que
    finalmente pudiera haber sido usado para organizar multitudes”.

    “El dinero estadounidense ha proveído comida y alivio a familiares de
    presos políticos, y ha generado una red limitada de internet satelital.
    Pero ha estigmatizado, más que fortalecido, a la comunidad de
    disidentes”, opinó el Comité Editorial de The New York Times.

    Consideró que “en lugar de proyectos encubiertos para derrocar el
    Gobierno (de Raúl Castro), los líderes estadounidenses deben encontrar
    mecanismos para empoderar al cubano común y corriente, expandiendo
    oportunidades de estudios en el exterior, organizando más enlaces
    profesionales, e invirtiendo en las nuevas microempresas en la Isla”.

    La publicación calificó de “positivo” que se promueva “mayor
    conectividad a internet” en Cuba pero dijo que “lograr ese objetivo de
    manera sustancial exige coordinación con el Gobierno cubano”.

    Para el diario, “Washington tiene que reconocer que a lo único que puede
    aspirar, es a influir de manera positiva en la evolución de Cuba hacia
    una sociedad más abierta”. A juicio del Comité Editorial, “para eso, es
    más productivo lograr un acercamiento diplomático, que insistir en
    métodos artificiosos”.

    El editorial de este domingo, titulado “En Cuba, desventuras al intentar
    derrocar un régimen”, fue publicado en inglés y en español, al igual que
    los otros cuatro dedicados a la política de Estados Unidos hacia la Isla.

    En los anteriores, el Comité Editorial pidió el fin del embargo, un
    acercamiento de Washington a La Habana y el canje de Alan Gross por los
    tres agentes cubanos que cumplen condena en Estados Unidos por espionaje.

    La insistencia en el tema cubano, que no es relevante en el ámbito
    doméstico estadounidense ni uno de los principales frentes en política
    exterior para Washington, hace pensar que la intención The New York
    Times va más allá del objetivo periodístico de declarar una posición
    sobre determinado asunto.

    Varios de estos artículos han sido reproducidos o reseñados por la
    prensa oficial de la Isla. La pasada semana, el expresidente de la
    Asamblea Nacional del Poder Popular, Ricardo Alarcón, elogió la postura
    del diario en el caso de los tres espías en un artículo titulado “The
    New York Times rompe el bloqueo mediático”.

    El editorial de este domingo ha coincidido “oportunamente” con la
    publicación de un reporte de la agencia AP que asegura que la USAID
    prohibirá programas como el Twitter cubano.

    Source: ‘The New York Times': Los fondos destinados a Cuba ‘han sido un
    imán para charlatanes y ladrones’ | Diario de Cuba –
    http://www.diariodecuba.com/cuba/1415617060_11197.html