Alan Gross: Castro's prisoner
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    “The New York Granma” o “Granma Times”?

    ¿“The New York Granma” o “Granma Times”?
    Ambas publicaciones se parecen cada vez más al tratar algunos temas
    Eugenio Yáñez, Miami | 06/11/2014 12:52 pm

    Durante los últimos cuatro domingos, The New York Times, uno de los
    periódicos más influyentes de Estados Unidos, ha publicado editoriales
    que recuerdan las ideas, el estilo ¿y las intenciones? enarboladas por
    esa vergüenza conocida como periódico Granma, órgano oficial del Partido
    Comunista de Cuba.
    Creo en la libertad de prensa y reconozco a The New York Times el
    derecho a publicar lo que considere. Consecuente con esta manera de
    pensar, también reconozco a Granma el derecho a publicar lo que considere.
    La diferencia está en que The New York Times expresa lo que su junta
    editorial, o en última instancia sus dueños, consideran oportuno,
    mientras Granma está en la obligación de publicar exclusivamente lo que
    el departamento ideológico del partido comunista cubano considere apropiado.
    Además, mientras en Estados Unidos a quien no le guste o interese The
    New York Times tiene muchas otras ofertas periodísticas que consultar,
    cada una respondiendo a sus juntas editoriales o a sus dueños, en Cuba a
    quien no le atraiga o interese Granma no tiene una verdadera opción,
    porque todas, absolutamente todas las ofertas periodísticas en el país
    responden al mismo departamento ideológico del partido comunista cubano
    al que responde Granma, y no hay alternativas de ningún tipo.
    Y lo que vale para la prensa escrita vale para radio, televisión, cine y
    publicaciones digitales: nadie escapa al férreo control y censura de los
    talibanes del departamento ideológico del partido comunista: los
    directores de periódicos y revistas, estaciones de radio o televisión,
    noticieros cinematográficos o páginas digitales, no pueden decidir nada
    que no esté previamente aprobado en cánones y “orientaciones” del
    tenebroso departamento ideológico partidista.
    Para quienes no lo sepan, esas realidades se llaman en el lenguaje
    oficial del régimen “democracia socialista”, que según dicen y repiten
    los esbirros de la dictadura es la forma superior de democracia no
    solamente en el mundo, sino también en el sistema solar y hasta en todo
    el universo conocido o por conocer.
    Resulta verdaderamente deplorable que The New York Times, que puede
    contratar todos los periodistas de puntería que necesite, y cuenta entre
    sus colaboradores con destacadas plumas que han recibido innumerables
    premios y galardones, maneje una lógica tan limitada, reducida y
    mediocre al referirse al embargo de Estados Unidos contra el régimen de
    los hermanos Castro (porque no es un embargo contra “Cuba”, sino contra
    la dictadura).

    Véanse algunas de las perlas literarias del último editorial, a las que
    añado un brevísimo comentario en cada caso:
    – Solo hay una manera viable de retirar a Gross de una ecuación
    suficientemente compleja. La administración Obama debe canjearlo por
    tres espías cubanos que llevan más de 16 años tras las rejas en Estados
    Unidos. [¿Es esa realmente la única “manera viable” de lograrlo?]
    – El gobierno estadounidense, sensatamente, suele rehusarse a negociar
    con terroristas o gobiernos que detienen a sus ciudadanos en busca de
    dinero o concesiones políticas. En circunstancias excepcionales, vale la
    pena hacerlo. El caso de Gross es una de ellas. [¿Por qué el caso de
    Gross es “una de ellas”?]
    – Para efectuar un canje, el presidente Obama tendría que suspender el
    resto de la condena de los reos. Esa acción sería justificable si se
    tiene en consideración el largo periodo que han estado presos, las
    críticas válidas que han surgido respecto a la integridad del proceso
    judicial que enfrentaron, y los posibles beneficios que un canje podría
    representar para lograr un acercamiento bilateral. [Más o menos lo mismo
    que diría cualquier personero del régimen en cualquier lugar donde
    quieran oírlo.]
    – …el líder de la Red Avispa, una agrupación que infiltró grupos de
    exiliados cubano- americanos en el sur de Florida… [¿El Comando Sur o la
    Base aérea de Homestead son “grupos de exiliados cubano-americanos”?]
    – Un canje podría abrir el camino para reanudar lazos diplomáticos, lo
    cual permitiría que Estados Unidos tuviera mayores oportunidades de
    fomentar cambios positivos en la isla mediante la expansión de comercio,
    turismo y mayor contacto entre cubanos y norteamericanos. [¿Para “abrir
    el camino” es imprescindible liberar a los espías?]

    Pregúntese el lector, simplemente, algo tan sencillo como esto: ¿cuál de
    esos cinco párrafos del editorial de The New York Times sobre el canje
    de Alan Gross por los espías de la Red Avispa, salvo alguna que otra
    palabra, pudiera haber sido escrito, sin sonrojo, en un editorial de
    Granma en La Habana?
    La respuesta es evidente: los cinco párrafos podrían ser publicados por
    Granma.
    ¿En que se diferencian, entonces, ambas publicaciones al hablar sobre
    este tema?
    ¿Por qué se rebaja tanto la reconocida publicación americana? ¿Qué
    influencia ejerce la dictadura cubana sobre la junta editorial del
    emblemático periódico de Estados Unidos. ¿Desde dónde controlan a
    algunos personeros de ese periódico, desde Villa Maristas (la
    contrainteligencia) o Línea y A (la inteligencia)? Porque parece como si
    tuviéramos un “The New York Granma” o un “Granma Times”.
    Y la verdadera prensa libre del mundo merece algo mucho mejor que eso.

    Source: ¿“The New York Granma” o “Granma Times”? – Artículos – Opinión –
    Cuba Encuentro –
    http://www.cubaencuentro.com/opinion/articulos/the-new-york-granma-o-granma-times-320815