Alan Gross: Castro's prisoner
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    No Legitimicemos Dictadores

    No Legitimicemos Dictadores
    Frank Calzon is the executive director of the Washington-based Center
    for a Free Cuba.
    OCTOBER 12, 2014

    No hay ninguna razón útil para legitimizar la dictadura comunista de los
    Castro en Cuba, dándoles una victoria internacional de propaganda que
    envalentonaría a dictadores alrededor del mundo.

    La política estadounidense ha cambiado dramáticamente desde los años
    ’60, cuando La Habana confiscó $1.8 mil millones en propiedades
    norteamericanas. Hoy operan en ambas capitales “secciones de intereses”
    y la misión diplomática estadounidense en La Habana es más grande que
    cualquier otra representación diplomática en la isla. Cuba compra
    anualmente alimentos norteamericanos valorados en cientos de millones de
    dólares, y el embargo norteamericano requiere pagos en efectivo porque
    Cuba debe miles de millones a gobiernos europeos que le han extendido
    créditos comerciales. La campaña para “normalizar” las relaciones
    diplomáticas lo que busca es que se le extiendan créditos a La Habana,
    lo que obligaría a los contribuyentes norteamericanos a subsidiar al
    régimen.

    ¿Que se ganaría con hacerlo? El pueblo cubano no se beneficia. El
    comercio internacional y la inversión extranjera en Cuba solo se
    canaliza con el gobierno de los Castro. Allá no existe un “estado de
    derecho” que resuelva disputas, ordene hacer pagos o proteja a los
    inversionistas de confiscaciones y arrestos arbitrarios.

    La sentencia de 15 años de prisión del contratista norteamericano Alan
    Gross, por obsequiarle un teléfono de satélite y un computador portátil
    a un grupo judío que deseaba conectarse al Internet, debería ser una
    advertencia para los que piensen que las relaciones con Cuba pueden
    “normalizarse.” Gross permaneció cautivo más de un año antes de que el
    gobierno castrista inventase una acusación. Ahora los Castro tratan de
    “cambiarlo” por la liberación de espías cubanos en cárceles
    norteamericanas por espionaje en bases militares de la Florida (a uno de
    los espías se le permitió visitar a su madre enferma en Cuba, mientras
    el régimen le negó una petición similar a Gross que quería visitar a su
    madre que se estaba muriendo).

    El Departamento de Estado tiene razón al mantener a Cuba en su lista de
    estados que apoyan al terrorismo internacional. Cuba ha entrenado
    terroristas, ayudado con tropas a revolucionarios marxistas en América
    Latina y en África. Cuba es un miembro importante de la coalición en
    contra de Israel en las Naciones Unidas y alrededor del mundo, y el año
    pasado fue sorprendida enviando dos aviones de guerra y piezas de
    repuesto para cohetes a Corea del Norte en violación de restricciones de
    la ONU. Hoy los Castro son aliados importantes de Siria e Irán. Los
    designios terroristas de La Habana son innegables y la represión en la
    isla es tan intensa como siempre.

    Source: No Legitimacy for Cuba’s Dictators – NYTimes.com –
    http://www.nytimes.com/roomfordebate/2014/10/12/should-the-us-normalize-relations-with-cuba/no-legitimacy-for-cubas-dictators