Alan Gross: Castro's prisoner
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    Entrevista con el director de Diario de Cuba

    Entrevista con el director de Diario de Cuba
    octubre 14, 2014
    No se puede hacer buen periodismo pensando si es de izquierda o derecha
    Por Yusimí Rodríguez

    HAVANA TIMES — Diario de Cuba (DDC) nació en un Starbucks madrileño, en
    2009. Sus creadores, Pablo Díaz (director) y un grupo de periodistas,
    artistas e intelectuales cubanos, querían desarrollar un medio que
    contribuyera a la discusión pública democrática cubana, transcendiendo
    el tema de los derechos humanos.

    Pablo Díaz: Existían muchos proyectos dedicados a la violación de estos
    en Cuba y queríamos abarcar política, deporte, cultura, opinión. Nos
    proponíamos reproducir lo que sería un medio en una sociedad
    democrática, para ayudar a reconstruir la cubana. Esos eran y son
    nuestros objetivos; vemos una deficiencia en la pluralidad y el alcance
    de la información en Cuba. El castrismo ha controlado férreamente y
    manipulado la información. Las nuevas tecnologías son una herramienta
    para romper los dos pilares en los que creo se ha basado el castrismo:
    destrucción de la sociedad civil y manipulación de la información.

    Pablo (44 años) nació en Cuba y vivió varios años en la ex RDA, por lo
    que vio la caída del socialismo en ese país. Su padre, el escritor,
    guionista y cineasta cubano Jesús Díaz, fundó la revista Encuentro con
    la Cultura Cubana. Pablo fundó y dirigió de 2000 a 2009 el portal
    Cubaencuentro. Entrevistarlo me ha permitido conocer más sobre un sitio
    que el poco acceso a Internet en Cuba me impide ver con regularidad
    (aunque no está bloqueado por el gobierno), y clasificado por algunos de
    derechista.

    HT: En Cuba, algunos consideran DDC un medio de derecha. ¿Qué opina al
    respecto?

    Pablo Díaz: Primero aclaro que no me parecería mal serlo. Pienso que la
    izquierda mundial en general, y particularmente la cubana, ha asumido
    una especie de superioridad moral otorgada no sé por quién. Beneficiaría
    a la sociedad cubana recuperar, en un futuro, un equilibrio
    izquierda-derecha; una derecha culta y con propuestas nacionales. No
    debe demonizarse eso. Hay que invitar, a la discusión pública cubana, a
    todos los cubanos de pensamiento de derecha que han sido reprimidos.

    Dicho esto, considero la discusión izquierda-derecha bastante arcaica
    hoy. En Cuba tiene más presencia que en el resto del mundo porque el
    escenario político es bastante arcaico. Básicamente, uno se posiciona en
    situaciones específicas. A veces, con posiciones más progresistas y
    otras, más conservadoras. Por la posición de DDC respecto al matrimonio
    homosexual y los derechos de esa comunidad, de las minorías; la
    permanente ocupación del sitio por el racismo, la equidad social, la
    deriva del capitalismo de Estado que vemos en Cuba, hay que estar muy
    errado sobre qué es izquierda y derecha para clasificar DDC así. En la
    Cuba castrista, se clasifica de acuerdo a la posición frente al
    castrismo. Si este es la izquierda, los miembros de DDC militaríamos
    orgullosos en la derecha.

    HT: ¿Se preocuparía DDC del racismo y los derechos de la comunidad
    homosexual, si el gobierno cubano no hubiese fracasado en la eliminación
    del primero y reprimido a los homosexuales?

    Pablo: El tema del racismo antecede al gobierno cubano. Es el gran tema
    de las luchas independentistas, la República y la Revolución. El
    castrismo ha apagado la discusión social en torno a él, lo ha manipulado.

    HT: ¿No le reconoce ningún avance en el tema del racismo con respecto a
    gobiernos anteriores?

    Pablo: ¿Hay que seguir evaluándolo en base a lo que hizo mejor o peor
    que regímenes anteriores a más de medio siglo de distancia; ese no es
    tiempo suficiente para evaluar un fenómeno político por sí mismo? La
    pregunta no es qué hizo o dejó de hacer el castrismo en 1959, sino qué
    hace hoy por erradicar el racismo en Cuba. De no enfocarlo así, corremos
    el riesgo de mantenernos hablando permanentemente de qué pasó o dejó de
    pasar cuando esos ancianos que hoy mal gobiernan nuestro país tomaron el
    poder.

    Respecto a los derechos de los homosexuales, es un tema mundial. El
    castrismo reprimió a los homosexuales, pero en otros países donde no
    hubo políticas expresas de represión, los homosexuales carecieron de
    derechos durante mucho tiempo. No son temas anti castristas. Nos
    ocupamos de ellos porque no han sido solucionados en nuestra sociedad.

    Pero el tema de izquierda y derecha en Cuba, también lo determina la
    posición frente al embargo, las alianzas políticas. ¿Quién es de
    izquierda, Fidel Castro que se alió con Videla, el dictador argentino,
    para ayudarse mutuamente en la ONU? Cuando te enfrentas a una dictadura
    como el castrismo, que ha arrasado el entramado civil y debilitado al
    país, volviéndolo dependiente de cualquier potencia extranjera,
    considero totalmente pueril discutir si se es de izquierda o derecha.

    HT: Otro argumento contra la clasificación de DDC como medio de derecha
    sería que publica a pensadores de izquierda como Pedro Campos y Armando
    Chahuaceda. ¿Contradicción?¿No será una forma de aparentar pluralidad,
    evadir la etiqueta de medio de derecha?

    Pablo Díaz: En DDC hay al menos cincuenta contenidos con enfoques
    clasificables como de izquierda. Recientemente publicamos un artículo de
    Enrique Herrero, de Cubanow, abogando por el levantamiento del embargo,
    un artículo completamente de izquierda. ¿Cuáles son los sitios de
    izquierda en Cuba? ¿El Granma? ¿Algún medio oficial cubano? Los
    Editoriales de DDC son la voz del medio. ¿Alguien puede clasificarlos de
    derecha?

    HT: ¿Publicarían artículos a favor del gobierno cubano?

    Pablo Díaz: No. Es una dictadura totalitaria que ha separado y asesinado
    a cubanos. Les ha impedido expresarse, organizarse, crear medios de
    prensa independientes. Tiene todos los medios y plataformas a su favor.
    ¿Por qué tendríamos que darle parte de nuestro mínimo espacio de medio
    exiliado?

    HT: Ha dicho que una de las cosas que determina en Cuba ser de izquierda
    o derecha es el tema del bloqueo, que usted llama embargo. ¿Por qué?
    ¿Cuál es la posición de DDC al respecto?

    Pablo: El término bloqueo es una de tantas manipulaciones semánticas
    castristas. Un bloqueo a una isla es físico, un embargo es otra cosa.
    Cuba puede comerciar con cualquier país del mundo, incluso ya con los
    EUA. La posición de DDC es que el más interesado en la discusión sobre
    el embargo es el gobierno cubano, para que no discutamos la esencia del
    castrismo. El problema cubano es primeramente entre cubanos. El
    castrismo ha sido muy hábil en venderlo como un problema entre Cuba y
    EUA. Considero al gobierno cubano copartícipe y responsable del embargo.
    Ha tenido cincuenta años para arreglarlo. Cuando embargó intereses de
    ciudadanos norteamericanos, sin indemnizarlos como establecen las leyes
    internacionales, eligió la confrontación.

    ¿Ya olvidamos la arrogancia de nuestros líderes políticos sobre el
    embargo, mientras existía el bloque comunista? El gobierno cubano no ha
    sido capaz de lograr un acuerdo con las sucesivas administraciones
    norteamericanas proclives a hacerlo. Ha manipulado las coyunturas
    políticas para que se mantenga. Fue evidente con la administración
    Carter, la Embajada del Perú, durante la administración Clinton; luego
    con el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate. Ahora con Alan
    Gross. Es un juego político para que la sociedad cubana no les exija su
    cuota de responsabilidad en este desastre.

    HT: Usted vio el cambio en la RDA. ¿Qué tan lejos ve el cambio
    democrático en Cuba?

    Pablo: Bastante. Debe ir más allá de eliminar el castrismo, tomará
    varias generaciones. Se requiere un cambio cultural, educacional,
    mental, aprender a respetar opiniones contrarias y discutir
    civilizadamente. La sociedad cubana está enferma, tras cincuenta años de
    totalitarismo. Alcanzar una democracia merecedora de ese nombre costará
    mucho. Cada día que los Castro permanezcan en el poder, dificulta y
    ralentiza más lograrla.

    HT: Raúl Castro prometió abandonar el poder en el 2018 y no reelegirse.

    Pablo: Llegado el momento, puede decir otra cosa. En un régimen
    totalitario, con toda la prensa controlada y la sociedad civil
    reprimida. No tengo por qué creerle una súbita voluntad democrática.
    Puede retirarse y colocar a uno de sus hombres de paja en la presidencia
    y conservar el poder. Un cambio presidencial no significa democracia.
    Esta además requiere libertad de expresión, de asociación, de prensa,
    que los políticos sirvan al pueblo.

    HT: ¿En un contexto más democrático, cuáles serían los objetivos de DDC?

    Pablo Díaz: Contribuir a afianzar la democracia, a la gobernabilidad y
    la reconstrucción social. Una de las labores de un medio de prensa es
    promover el debate cívico.

    HT: ¿En ese contexto, contrataría DDC a periodistas que hayan servido a
    medios oficialistas cubanos?

    Pablo Díaz: Lo importante es la calidad periodística. En DDC ya
    colaboran periodistas que trabajaron en medios oficiales cubanos. No me
    sentiría cómodo con periodistas que hayan ejercido la opinión política
    en medios totalitarios, pero profesionales que hayan creído en su
    trabajo sin contribuir, intencionalmente, a la represión, ¿por qué no?
    Otra cosa es que conserven los reflejos de hacer periodismo. En el norte
    de África, los periodistas oficialistas, tras ejercer durante años un
    periodismo amordazado, son incapaces de hacer otro tipo de periodismo.

    HT: Los medios oficiales cubanos suelen cuestionar el financiamiento de
    proyectos alternativos. ¿Cómo obtiene el suyo DDC?

    Pablo Díaz: Debería avergonzarles ese cuestionamiento, porque su gestión
    económica ha sido patética. En Cuba debe eliminarse la noción, inducida
    por el Castrismo, de que el dinero es malo. DDC cada vez obtiene más
    dinero de la publicidad, que cubre mensualmente la inversión. También
    obtenemos fondos de empresarios privados, cubanos o no, y fondos
    públicos de Estados Unidos, de España.

    HT: ¿Admite recibir fondos de EUA?

    Pablo Díaz: Son fondos públicos de concursos cuyos resultados se
    publican en la Web. No hay información oculta.

    HT: ¿Quienes financian DDC no condicionan los enfoques ni lo que se
    escribe en el diario?

    Pablo Díaz: Percibo un gran desconocimiento en Cuba, también en ti,
    sobre qué es el apoyo económico a un medio, y qué son su redacción y
    dirección, pero es lógico tras cincuenta años de totalitarismo. Para
    influir en un medio que recibe fondos públicos y privados de varios
    países, según ese discurso castrista, todas esas personas y organismos
    necesitarían tener los mismos intereses. Sería inaudito. El día que
    alguna de esas tantas y diversas fuentes intente imponernos condiciones
    no las aceptaríamos. Así funciona el mundo democrático. El gobierno
    cubano se nutre de fundaciones españolas, norteamericanas, etc., pero,
    infunde a la población cubana conceptos totalmente aberrados.

    El tema de los intereses de los medios también debe tratarse sin
    complejos. Tenemos un interés. Nuestra agenda es ir a la yugular del
    castrismo.

    HT: ¿Eso no lastra el ejercicio de un buen periodismo?

    Pablo Díaz: El castrismo es falta de democracia, de libertades de
    prensa, expresión, asociación. El castrismo es una obscenidad.

    HT: ¿Cómo explica que DDC no esté bloqueado en Cuba, a diferencia de
    Cubaencuentro y Cubanet?

    Pablo Díaz: DDC es posterior a esos medios, uno de los cuales fundé y
    dirigí. Fue creado en un momento en que la batalla ideológica del
    castrismo ha decaído muchísimo. Mencionabas esta mañana que ellos han
    admitido que el futuro no será de equidad. Otra razón puede ser que los
    puntos de vista ofrecidos diariamente por DDC son mucho más complejos
    que los ofrecidos por esos medios. Hablan a la oposición, pero también a
    las distintas líneas de la dirigencia cubana. Pero en todo caso habría
    que preguntar a los censores. Tiene menos sentido hoy día censurar
    medios porque existen las redes sociales.

    Diario de Cuba es hoy el sitio más leído sobre Cuba. En estos momentos,
    cuenta también con DDC-Radio que transmite semanalmente el programa
    Cubakústica FM.

    HT: ¿A qué atribuye el éxito de DDC?

    Pablo Díaz: Al trabajo sin descanso, durante cinco años, de todo el
    equipo y de los colaboradores, y al enfoque editorial.

    HT: ¿Quisiera agregar algo?

    Pablo Díaz: Habría que aclarar un poco más si se tratara de otro tipo de
    proyecto, pero un medio de prensa habla por sí solo. Invito a leerlo y
    reflexionar sobre las clasificaciones. No se puede hacer buen periodismo
    pensando si es de izquierda o derecha.

    Source: Entrevista con el director de Diario de Cuba – Havana Times en
    español – http://www.havanatimes.org/sp/?p=99956