Alan Gross: Castro's prisoner
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
Archives
Recent Comments

    Conexiones y ayudas para el gran paso

    Conexiones y ayudas para el gran paso
    Con las últimas corrientes migratorias llegadas de la isla a partir de
    los 90 se ha ido rompiendo la rigidez de un exilio que en estos momentos
    no es mayoritariamente político y menos conectado con los asuntos del
    embargo o posiciones de censura
    jueves, octubre 23, 2014 | Miguel Saludes

    MIAMI, Florida -Las últimas semanas de octubre han sido pródigas en
    campañas, anuncios, conferencias y artículos sobre cambios positivos
    entre las relaciones de Estados Unidos y Cuba. El esfuerzo que busca al
    menos mantener el nivel de relaciones alcanzado en los últimos años
    parece ir un poco más lejos con el cese del embargo y un posible
    restablecimiento de las relaciones directas entre ambos países sería la
    meta final.

    Para nadie es un secreto que la correlación de fuerzas ha ido cambiando
    en el exilio, sobre todo en Miami considerada segunda ciudad de los
    cubanos. Aunque algunas fuentes mantienen el criterio de que la urbe
    floridana sigue siendo un bastión de la postura irreconciliable hacia la
    Cuba castrista y que allí es poco probable esperar pasos en otra
    dirección, los hechos parecen contradecir la apreciación. Con las
    últimas corrientes migratorias llegadas de la isla a partir de los 90 se
    ha ido rompiendo la rigidez de un exilio que en estos momentos no es
    mayoritariamente político y menos conectado con los asuntos del embargo
    o posiciones de censura.

    El llamamiento hecho por la organización CubaNow a los cubanos que viven
    en la parte Norte del Estrecho de la Florida para que defiendan su
    derecho a seguir viajando a la Isla, pone de manifiesto como ha cambiado
    el rostro del exilio cubano. El anuncio televisivo lanzado como campaña
    por esta organización no solo pide que a los cubanos la defensa de los
    viajes. Con ese argumento también resaltan que las próximas elecciones
    rechacen con su voto a los políticos de línea dura contrarios a
    cualquier acercamiento entre ambas orillas y deseosos de revertir los
    recientes giros hechos por la administración Obama en esa dirección.

    A lo anterior siguió la publicación de un editorial en el New York Time
    animando al Presidente estadounidense y al Congreso de mayoría
    republicana que acaben con el embargo hacia Cuba, implementando una
    política que realmente ayude a los cambios democráticos en el vecino
    país. La petición incluye que Cuba sea retirada de la lista de naciones
    que apoyan el terrorismo y se reanuden las relaciones diplomáticas con
    la Habana. La solución del caso Alan Gros incluso quedaría relegada a la
    realización de estos cambios.

    Un evento celebrado en la Universidad de Columbia bajo el título
    Covering Cuba in an era of change pone énfasis en el tema subrayando que
    quienes insisten en mantener las restricciones y el aislamiento
    conforman una opinión minoritaria. El llamado recibió el apoyo de
    Gregory Craig, abogado y ex asesor de la Casa Blanca. En el encuentro
    Craig afirmó que los Estados Unidos deberían cambiar su política hacia
    Cuba de manera unilateral con independencia de que las autoridades
    cubanas liberen a Alan Gross o si mejoran las condiciones para la
    disidencia.

    Por su parte la Universidad Internacional de la Florida hizo una
    encuesta en la que los resultados mostraron un apoyo mayoritario de los
    votantes cubanos en Miami Dade para eliminar el embargo. Un consenso de
    cambios que suma a su fundamentación otra realidad migratoria: la
    diversificación del voto hispano que ya no se sustenta fundamentalmente
    de los cubano-americanos.

    Contrastando con esta intensiva actividad en Estados Unidos, desde Cuba
    llegan puntos de vista poco alentadores. La dirección del gobierno
    raulista ha puesto su intención en conseguir un cambio en las relaciones
    con el Norte. Las reformas implementadas en esta etapa contribuyen a
    difundir una idea de trasformación que en cierta medida sirve de sostén
    a los que argumentan que es hora del acercamiento. Aunque las regla de
    juego se mantienen inamovibles en lo concerniente a la apertura
    democrática algunos movimientos permiten concebir que la represión ha
    disminuido y que los grupos disidentes no logran imponer su discurso en
    la sociedad. Sendos artículos escritos por conocidos periodistas
    independientes en la Isla dan la idea. Es la conclusión que parece
    aflorar en un artículo escrito por Jorge Olivera titulado Supervivencia,
    apatía y doble moral… y en Crisis dentro de la oposición al régimen de
    Iván García.

    Olivera percibe que “La posibilidad de lograr en Cuba un libre ejercicio
    de las libertades humanas se torna cada vez más lejana. El cubano de a
    pie prioriza su subsistencia, sin reparar en la privación de derechos
    que sufre.”La solución es una; “Cuando subsistir en la Isla se hace
    demasiado difícil, queda el recurso final de intentar cruzar el Estrecho
    de la Florida, rumbo a Estados Unidos, en una balsa”… o por cualquier
    medio se puede añadir. “Esta vía de escape alcanza en la actualidad
    niveles críticos y va en aumento.” La situación repercute negativamente
    en el campo de la lucha opositora púes “…la mayoría de los cubanos elige
    vivir del modo menos peligroso y prima entre nuestra gente la doble
    moral. Sumarse a la lucha, a cara descubierta, por un cambio no figura
    en sus planes.” Concluye Jorge en su trabajo.

    Iván García nos da la pista en su articulo exponiendo un cuadro mucho
    más negativo sobre la oposición interna en la Isla y la solución en
    consecuencia: “…la materia prima opositora para gestionar ese futuro es
    endeble. Entonces la estrategia de la comunidad internacional es pactar
    una transición estrafalaria del totalitarismo al autoritarismo con
    partidarios de los Castro. Según su percepción, es la vía menos mala.
    Por cuestiones que van desde la represión a la sinvergüencería, la
    oposición ha degenerado en una disidencia golondrina que a la primera de
    cambio pide asilo político, preferentemente en Estados Unidos.”

    Si esta es la realidad poco quedaría exigirle a un gobierno ajeno que
    aplique medidas unilaterales para cambiarla. Lo contrario casi sería
    caer en intromisiones e injerencias, algo muy difícil de defender en el
    mundo de hoy. Y al final se comprende que nada ocurre por casualidad. Ni
    los artículos en reconocidos periódicos norteamericanos, conferencias y
    encuestas en centros universitarios, el llamamiento para influir
    mediante los votos en el futuro de las relaciones entre ambas orillas o
    hasta la aparición de Yadira y la publicitación de una revista titulada
    La nueva Réplica. Todo se conecta para propiciar el gran paso. En este
    punto estamos.

    Source: Conexiones y ayudas para el gran paso | Cubanet –
    http://www.cubanet.org/colaboradores/conexiones-y-ayudas-para-el-gran-paso/