Alan Gross: Castro's prisoner
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    Serán cínicos sus carceleros!

    ¡Serán cínicos sus carceleros!
    Nota oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Isla califica
    de “infortunada noticia” la muerte de la madre del contratista
    norteamericano
    viernes, junio 20, 2014 | René Gómez Manzano

    LA HABANA, Cuba -El pasado miércoles, la prensa dio una noticia triste:
    Falleció la señora Evelyn, madre del contratista estadounidense Alan
    Gross, quien se encuentra preso en Cuba, condenado a quince años de
    prisión por el “terrible delito” de intentar facilitar a sus
    correligionarios judíos de la Isla unos equipos de comunicación
    satelital. Se trata de objetos cuya tenencia es lícita en todo el mundo.
    Pero según los inefables tribunales castristas, esa conducta atenta
    contra la seguridad de la nación.

    La señora tenía 92 años de edad y padecía de cáncer en ambos pulmones.
    Se puede decir que el desenlace era —pues— esperado. Precisamente por
    esta razón resulta más cruel la actitud asumida por el gobierno cubano,
    que rechazó la petición formulada por los familiares y abogados del
    norteamericano para que él pudiese ir a visitar a su anciana mamá antes
    del inevitable final, que una nota oficial del Ministerio de Relaciones
    Exteriores de la Isla (MINREX) califica ahora de “infortunada noticia”.

    Este doloroso sucedido tiene lugar pocas semanas después de difundirse
    determinadas especulaciones sobre el posible intercambio del contratista
    por los únicos tres espías castristas integrantes de la llamada Red
    Avispa —desmantelada hace un decenio y medio por el FBI— que permanecen
    en cárceles de Estados Unidos.

    A raíz de ese anuncio, algunos albergaron esperanzas de que por fin se
    hiciera realidad la consigna anunciada de manera triunfalista, hace más
    de un lustro, por el fundador de la dinastía Castro: “¡Volverán!”. Pero
    hay que decir que los sucesos más recientes en Estados Unidos hacen que
    las dudas sobre el cumplimiento de esos pronósticos resulten cada vez
    más fundadas.

    Durante mi reciente estancia en la Florida, pude aquilatar la reacción
    de la prensa de Estados Unidos a raíz de otro intercambio de análoga
    naturaleza: el realizado hace unos días entre el desertor norteamericano
    Bowe Bergdahl y cinco de los peores terroristas talibanes, quienes
    permanecían recluidos en la Base Naval de Guantánamo.

    Con independencia del resultado que llegue a tener este debate en el
    seno de la gran democracia norteamericana, el asunto no dejará de tener
    incidencias en la situación de nuestro país. De modo particular —como ya
    apunté—, en las esperanzas que algunos han concebido sobre las
    posibilidades de realizar el intercambio entre el contratista
    norteamericano y los tres espías castristas.

    Lo anterior incluye a las propias autoridades cubanas, que ahora, en la
    ya mencionada Declaración del MINREX, dicen de modo eufemístico la
    “disposición de Cuba a buscar de conjunto con Estados Unidos una
    solución a los casos de Gross y de Gerardo, Ramón y Antonio, que sea
    aceptable para ambas partes…”.

    A mi modesto entender, lo importante no es la evidente asimetría entre
    los dos objetos del presunto canje (como es obvio, ella sería menor que
    entre Bergdahl y los cinco talibanes). El problema es que, después de la
    virulenta reacción que ha provocado este último trueque, parece
    razonable dudar que la actual administración demócrata de Washington se
    embarque en otra permuta similar, que también despertaría críticas
    virulentas.

    Cabe presumir —pues— que mientras el gobierno del general Raúl Castro no
    abandone sus planes de intercambiar a tres espías convictos por un
    simple contratista y se niegue a excarcelar a este último, continuarán
    cerradas las posibilidades de normalizar las relaciones entre la Isla y
    Estados Unidos. Los grandes perjudicados con ello serán el sufrido
    pueblo cubano y las posibilidades de que se halle una apertura real a la
    terrible situación que sufre hoy nuestro país.

    Source: ¡Serán cínicos sus carceleros! | Cubanet –
    http://www.cubanet.org/opiniones/seran-cinicos-sus-carceleros/