Alan Gross: Castro's prisoner
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    El heredero de Bacardí mira hacia las reformas cubanas con un ojo puesto en la isla comunista

    El heredero de Bacardí mira hacia las reformas cubanas con un ojo puesto
    en la isla comunista
    Facundo Bacardí III, heredero de la famosa destilería de ron quiere
    regresar a Cuba
    ‘Cuba pasó de la línea dura de Fidel, a Raúl, que está dando pasos de bebé’
    Los cambios que experimenta el país con el Gobierno de Raúl Castro,
    claves para su vuelta
    RUI FERREIRAMiami Actualizado: 23/06/2014 23:54 horas

    En 1862, el inmigrante catalán Don Facundo Bacardí Massó, fundó en
    Santiago de Cuba la destilería de ron más famosa del mundo. En 1960, sus
    descendientes vieron a la propiedad ser intervenida por la naciente
    revolución de Fidel Castro. La semana pasada, el heredero de la familia
    ha dicho que quiere regresar a Cuba, ahora que el hermano del hombre que
    nacionalizó la fortuna familiar parece estar cambiando de rumbo. “Cuba
    pasó de una postura de línea dura, bajo Fidel, a Raúl, que está dando
    pasos de bebé”, así de tajante ha sido Facundo Bacardí III, en unas
    declaraciones que, una vez más, han tenido un fuerte impacto en la
    comunidad exiliada cubana del sur de Florida.

    Ahora, en opinión del patriarca de la familia con tan solo 47 años, “la
    sociedad se está abriendo poco a poco, hay reformas” y mientras “las
    reformas continúen, las personas que más se benefician son los cubanos”.
    “Cada país hace las cosas a su propio ritmo. Cuba no es diferente. Puedo
    entender que el gobierno cubano no quiere correr el riesgo de una
    revolución, por lo que aplica los cambios de manera poco sistemática
    durante un período de tiempo. La pregunta es: ¿Raúl irá hasta el final o
    no?”, se ha cuestionado en declaraciones a la revista ‘Cigar Aficionado’.

    Ante esta nueva realidad, Bacardí no duda en afirmar que la empresa
    familiar contempla muy seriamente el regreso a la isla comunista. Aunque
    no sabe cuando. “Vamos a invertir allá más de lo que se necesita para
    construir la marca. Vemos a Cuba como nuestro hogar”, ha puntualizado.

    Esto no significa que haya una unanimidad sobre el asunto entre los
    Bacardí, que se encuentran esparcidos un poco por todo el mundo. Desde
    Puerto Rico, donde reconstruyeron la destilería, hasta España donde
    tienen inversiones. “Tenemos una gran familia y, como en toda gran
    familia, hay diferencias de opinión”, ha explicado.

    Con su sede principal establecida en Puerto Rico, la destilería Bacardí
    debe acatar el embargo comercial de Estados Unidos a Cuba, un tema que
    es prácticamente una religión dentro de la comunidad exiliada. Pero para
    los Bacardí, no. “En nuestra familia algunos están a favor y otros no.
    Pero debo decir que no somos políticos”, ha dicho Facundo III a ‘Cigar
    Aficionado’. En su opinión, lo importante es que aquellos que se
    preocupan con la situación del país y su futuro, de algún modo mantengan
    abiertos los canales tanto con los que apoyan como con los que se oponen
    al embargo comercial.

    Retomar la relación con EEUU

    Las declaraciones de Facundo Bacardí III son las segundas, por parte de
    un magnate de origen cubano, que aboga en Estados Unidos por la
    reactivación de los lazos con su país de origen y un mejor entendimiento
    entre los dos países. El primero fue el barón azucarero Alfonso ‘Alfy’
    Fanjul, quien en febrero ha provocado un seísmo emocional en el exilio
    cubano cuando ha manifestado al ‘The Washington Post’ su firme
    convicción de que hay que unir a los cubanos si se quiere dar un impulso
    al país. Y también está dispuesto a volver a invertir en Cuba, donde ha
    estado dos veces en los dos últimos años.

    “La familia Fanjul estuvo en Cuba por 150 años. Sí, al final del día
    quiero ver a nuestra familia de regreso a Cuba, donde todo comenzó.
    Pero, tendrá que ser bajo las circunstancias correctas. Espero que un
    día Estados Unidos y Cuba encuentren una vía para que toda la comunidad
    cubana pueda vivir y trabajar juntas”, ha enfatizado en febrero.

    El exilio pide unidad

    Bacardí y Fanjul vienen de dos familias de rancio abolengo que en las
    décadas de 1960 y 70 del siglo pasado, durante los duros años del plomo
    contrarrevolucionario respaldaron sendos esfuerzos violentos para
    derribar al Gobierno de Fidel Castro, según autoridades de la isla. Pero
    hoy, parecen reflejar un sentir cada vez más predominante dentro de la
    comunidad exiliada, cansada de más de medio siglo de enfrentamiento y
    divisiones. “Más que ‘real politik’, lo que hay es un sentimiento de
    resignación”, ha asegurado a ELMUNDO.es el analista Alejandro Armengol.

    La semana pasada, la Universidad Internacional de Florida (FIU) divulgó
    su encuesta anual sobre el estado de opinión del exilio cubano, que
    comenzó a ser medido por el plantel desde 1991. Por primera vez, el 51%
    de los encuestados dijeron que se oponen al embargo económico a Cuba. Y
    el 68% favorece la normalización de los nexos diplomáticos entre Estados
    Unidos y Cuba.

    Son cifras que para los analistas reflejan el hecho de que más de un
    tercio de los exiliados cubanos que viven en el sur de Florida,
    arribaron a estas costas después de la segunda mitad de la década de
    1990, con otra perspectiva de vida y más realismo. “Las nuevas
    generaciones no piensan igual que el exilio histórico. Eso es evidente”,
    ha comentado Armengol

    Para Guillermo Grenier, profesor de sociología en FIU, estamos
    asistiendo a la “recubanización de Miami”, una realidad que podrá
    alterar para siempre el futuro de las relaciones entre los dos países,
    ya que estos nuevos inmigrantes o exiliados pueden votar, de hecho han
    dado la victoria al presidente Barack Obama en dos ocasiones, y llevarlo
    a ser mucho más abierto con el Gobierno de la isla. Todo esto, en
    opinión de Grenier, porque ahora, y tras décadas de retórica apasionada,
    “no hay razón para seguir temiendo a la reacción política hacia Cuba”.

    Obama se implica

    Obama parece ya estar moviendo ficha. El fin de semana, la Casa Blanca
    ha confirmado que el mandatario ha enviado, a través del presidente
    uruguayo José Mujica, un mensaje a su homologo cubano Raúl Castro, donde
    pide la liberación de Alan Gross, un estadounidense condenado en Cuba a
    15 años de cárcel, por intentar crear una red de Internet fuera del
    control del Gobierno de la isla. A cambio, muestra su disposición de dar
    pasos significativos en las relaciones bilaterales, incluyendo el fin
    del embargo comercial instaurado a inicio de los años 1960.

    Aparentemente, según el mismo Mujica, su colega cubano se mostró “muy
    optimista” con el mensaje siempre y cuando Washington no se aparezca con
    “imposiciones” a La Habana. El episodio fue revelado por el semanario
    uruguayo ‘Búsqueda’ en un extenso articulo el cual, curiosamente, fue
    reproducido por el sitio ‘Cubadebate’, editado por el Gobierno de la isla.

    En diciembre, Castro y Obama, tuvieron ocasión de saludarse en Sudáfrica
    por durante los funerales del líder Nelson Mandela. El apretón de manos
    dio la vuelta al mundo e hizo disparar las especulaciones sobre un
    posible deshielo entre los dos países.

    Source: El heredero de Bacardí mira hacia las reformas cubanas con un
    ojo puesto en la isla comunista | Internacional | EL MUNDO –
    http://www.elmundo.es/internacional/2014/06/23/53a8a1fb268e3e8c2c8b4572.html