Alan Gross: Castro's prisoner
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
Archives
Recent Comments

    Nuevo clima de pragmatismo impera en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos

    18 de noviembre de 2013 • 23:42

    Nuevo clima de pragmatismo impera en las relaciones entre Cuba y Estados
    Unidos

    Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos experimentaron una sorpresiva
    mejoría en los últimos meses, situación que generó expectativas de
    eventuales acuerdos que deriven en un mayor acercamiento entre ambos
    países tras más de 50 años de hostilidades.

    Funcionarios estadounidenses y cubanos superaron una serie de incidentes
    potencialmente conflictivos durante este verano boreal, con
    demostraciones mutuas de pragmatismo raramente vistas desde la
    revolución socialista de 1959 que llevó al poder al ex presidente Fidel
    Castro.

    El mandatario estadounidense, Barack Obama, pareció reconocer esto
    públicamente el 8 de noviembre, cuando en un evento de recaudación de
    fondos de campaña en Miami dijo que puede ser el momento para que
    Estados Unidos revise su política hacia Cuba.

    “Tenemos que ser creativos y tenemos que ser más cuidadosos, y tenemos
    que seguir actualizando nuestras políticas”, sostuvo.

    La retórica hostil ha caracterizado a las relaciones entre los dos
    países, separados apenas por unos 140 kilómetros por mar. Sin embargo,
    ahora funcionarios cubanos y estadounidenses expresan en privado su
    reconocimiento del manejo que han hecho cada uno de los incidentes.

    Estos eventos incluyen la decisión de Cuba de no dar refugio al prófugo
    y ex empleado de la Agencia Nacional de Seguridad Edward Snowden,
    buscado por Washington por supuesto espionaje; así como el hábil manejo
    diplomático que hizo Washington con un barco de Corea del Norte detenido
    en Panamá que portaba armas cubanas, en una posible violación a
    sanciones de la ONU.

    “Creo que hay una voluntad de ambas partes de participar de una manera
    más pragmática, pero no estamos en el umbral de grandes cambios
    políticos”, dijo un funcionario estadounidense vinculado a las
    discusiones sobre política hacia Cuba.

    “No somos tan optimistas como los cubanos, pero hay interés en que las
    cosas avancen”, agregó.

    Cuba no ha respondido oficialmente al discurso de Obama, pero optó por
    no criticarlo luego de que llamara campeones de la democracia a dos
    disidentes cubanos que asistieron a la recaudación de fondos.

    Tampoco reaccionaron a la celebración del evento en la casa del
    presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana, un antiguo enemigo
    del Gobierno de Castro. En el pasado, las autoridades cubanas criticaban
    públicamente a ex presidentes estadounidenses en circunstancias similares.

    “Para Obama decir eso en Miami no es fácil. Eso no pasó desapercibido
    aquí”, dijo en La Habana Carlos Alzugaray, un diplomático cubano
    retirado y ex embajador de la Unión Europea. “Todavía existe una gran
    falta de confianza entre las dos partes, pero pienso que ambas partes
    quieren hacer algo”, agregó.

    DIPLOMACIA

    Pese a la ausencia de relaciones diplomáticas formales entre Cuba y
    Estados Unidos, funcionarios de ambos países tienen contacto “cuando es
    de nuestro interés hacerlo”, dijo a Reuters un funcionario de alto rango
    del Gobierno de Washington.

    Funcionarios estadounidenses se reunieron con un diplomático cubano en
    Washington para solicitarle a La Habana que negara la entrada a Snowden,
    dijeron a Reuters autoridades en Estados Unidos. Cuba no ofreció
    garantías pero, a diferencia de algunos de sus aliados en América
    Latina, decidió no extender la mano a Snowden.

    “Hay una gran simpatía por la causa de Snowden aquí, pero no le convenía
    a Cuba involucrarse”, dijo Alzugaray.

    En julio, cuando el Gobierno de Obama detectó un buque de Corea del
    Norte con un cargamento oculto de armamento cubano, que incluía aviones
    de combate MiG-21 y motores de jet 15 MiG que salieron de un puerto de
    Cuba, funcionarios estadounidenses dijeron que decidieron no intervenir
    directamente para evitar un incidente bilateral de alto perfil.

    En su lugar, avisaron a las autoridades panameñas, que registraron la
    nave y encontraron las armas, permitiendo que el caso fuera manejado más
    discretamente de forma multilateral por el Consejo de Seguridad de la
    ONU, que está investigando si el envío violó la prohibición contra las
    transferencias de armas a Corea del Norte.

    Cuba sostiene que las viejas armas de origen soviético fueron enviadas
    para ser reparadas y para luego ser devueltas a la isla. Desde entonces
    las autoridades han mantenido silencio, no han planteado objeciones al
    modo en que está siendo manejado el asunto y han cooperado con los
    inspectores de armas de la ONU que visitaron Cuba el mes pasado.

    “Ambas partes, Cuba y Estados Unidos, están actuando con mucha cautela”,
    dijo Alzugaray.

    El presidente Raúl Castro, que reemplazó a su convaleciente hermano
    Fidel en el 2008, se ha ganado la reputación de político pragmático. Su
    actitud hacia Estados Unidos también puede ser una protección contra la
    incertidumbre política en Venezuela, la potencia petrolera que ha sido
    la aliada y socia más firme de la isla en los últimos años.

    Funcionarios estadounidenses están siguiendo de cerca la forma en que
    Cuba implementa una serie de reformas dirigidas al libre mercado en la
    economía de estilo soviético.

    La Habana no muestra signos de cambiar su sistema político de partido
    único, con el Gobierno comunista al frente, aunque ha relajado las
    restricciones de viaje, permitiendo a los disidentes realizar viajar al
    extranjero.

    “Debido a las reformas económicas en curso en Cuba, se están dando las
    condiciones para una relación más normalizada con Estados Unidos”, dijo
    Richard Feinberg, miembro de Brookings Institution de Washington.

    POTENCIALES OBJECIONES DEL CONGRESO

    Es probable que los intentos de Obama de descongelar las relaciones con
    Cuba enfrenten oposición en el Congreso, en un momento en que ya es
    objeto de críticas por tratar de llegar a un acuerdo con Irán sobre sus
    ambiciones nucleares.

    Dos poderosos senadores de origen cubano, el demócrata de Nueva Jersey
    Robert Menéndez y el republicano de Florida Marco Rubio, mantienen una
    línea dura respecto al tema cubano.

    “El Gobierno está dispuesto a ignorar todos los signos evidentes de
    continuidad e incluso de la creciente represión porque está demasiado
    ansioso por mejorar las relaciones entre nuestros países”, dijo a
    Reuters la congresista Ileana Ros-Lehtinen, una republicana
    estadounidense de origen cubano en Miami.

    El Gobierno de Obama tiene las manos atadas por el embargo económico de
    Estados Unidos contra Cuba, basado en un decreto del Poder Ejecutivo
    publicado por primera vez por el presidente John F. Kennedy y reforzado
    por el Congreso en la década de 1990.

    El destino del contratista estadounidense Alan Gross, condenado a 15
    años de cárcel en Cuba por su papel en la creación de una red ilegal de
    Internet fuera del control estatal, también provocó un impasse
    diplomático; así como la condena de cuatro agentes de la inteligencia
    cubana presos en Estados Unidos por espionaje.

    Funcionarios estadounidenses dicen que el caso de Gross sigue siendo “un
    serio impedimento” para mejorar las relaciones, pero su detención no ha
    impedido los contactos oficiales con Cuba.

    “Él es un prisionero estadounidense, y debemos hacer todo lo posible
    para conseguir su liberación, pero no debemos dejar que guíe la política
    exterior de Estados Unidos”, dijo el congresista Joe García, un
    demócrata cubano-estadounidense de Miami.

    Los funcionarios estadounidenses también son optimistas sobre el papel
    de Cuba como sede de las negociaciones de paz entre los guerrilleros
    izquierdistas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)
    y el Gobierno de Colombia.

    El Secretario de Estado estadounidense, John Kerry, también agradeció a
    Cuba por su ayuda el mes pasado al brindar seguridad en torno a la
    liberación de un veterano del Ejército de Estados Unidos en poder de las
    FARC en Colombia.

    Uno de los signos del acercamiento podría ser la eliminación de Cuba de
    la lista del Gobierno de Obama de países patrocinadores del terrorismo,
    lo que podría facilitar a la isla hacer más transacciones financieras
    con ciudadanos estadounidenses.

    (Reporte adicional de Marc Frank en La Habana y Andrew Cawthorne en
    Caracas; Traducido Rosa Tania Valdés; Editado en español por Juana Casas
    y Silene Ramírez)

    Source: “Nuevo clima de pragmatismo impera en las relaciones entre Cuba
    y Estados Unidos – Terra España” –
    http://noticias.terra.es/mundo/latinoamerica/nuevo-clima-de-pragmatismo-impera-en-las-relaciones-entre-cuba-y-estados-unidos,4c1d05af44a62410VgnCLD2000000ec6eb0aRCRD.html