Alan Gross: Castro's prisoner
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
Archives
Recent Comments

    La nueva política de Obama estabiliza la subversión’

    ‘La nueva política de Obama estabiliza la subversión’
    ORLANDO FREIRE SANTANA | La Habana | 6 Ago 2013 – 9:25 am.

    Tres académicos castristas charlan en La Habana sobre la política
    norteamericana hacia el régimen. ¿Qué hay de nuevo?

    En días pasados el habanero Pabellón Cuba fue sede de un conversatorio
    patrocinado por la Asociación Hermanos Saíz (AHS), en el que tres
    académicos cubanos, todos estudiosos de las relaciones entre Cuba y
    Estados Unidos, trataron de responder a la siguiente interrogante: ¿Qué
    hay de nuevo en la política de Estados Unidos hacia Cuba? Nos referimos
    al investigador Jesús Arboleya, al politólogo Carlos Alzugaray, y al
    economista Esteban Morales.

    Amén de que en ocasiones hayan intentado adoptar posiciones algo
    apartadas de la ortodoxia gubernamental, no era mucho lo que podía
    esperarse de unos académicos que, en el fondo, conservan el cordón
    umbilical que los ata al castrismo. Los tres coincidieron en que Estados
    Unidos fue, y sigue siendo, el enemigo histórico de la nación cubana, y
    argumentaron que en su política tradicional hacia la Isla, Washington
    persiguió siempre dos objetivos fundamentales: el cambio de régimen, y
    el evitar nuevas Cubas en el continente.

    Todo en perfecta sintonía con el punto de vista de las autoridades
    cubanas, que se apoyan en el diferendo con el vecino del Norte para
    articular un discurso político con el que reclaman legitimidad. En ese
    contexto se ubicó también la intervención del señor Ramón Sánchez
    Parodi, antiguo jefe de la Oficina de Intereses de Cuba en Washington, y
    ahora presente entre el público que asistió al conversatorio.

    Claro, fue inevitable que aflorara el hecho incontrovertible de que algo
    ha cambiado en la política de Estados Unidos hacia Cuba. Porque Barack
    Obama habrá mantenido la política de presión hacia La Habana de su
    antecesor George W. Bush, pero se aprecia una apertura en lo
    concerniente a la relación pueblo a pueblo. Prosiguen el embargo
    económico, las críticas al castrismo debido a la represión a sus
    opositores, y la inclusión de Cuba en la lista de países que patrocinan
    el terrorismo. Sin embargo, sobresalen los intercambios académicos,
    artísticos y deportivos; el incremento de las visitas de los
    cubanoamericanos a la Isla, así como el libre envío de remesas; y
    últimamente las conversaciones migratorias, de las que parece haberse
    derivado un acuerdo que facilita las visitas a Estados Unidos de los
    cubanos de la Isla, ya que se elimina una parte de los engorrosos
    trámites consulares que acompañaban a cada periplo.

    No obstante, esta política suave de Obama tampoco es bien vista por los
    personeros de línea dura del castrismo. El señor Esteban Morales,
    disfrazado de halcón en esta oportunidad, fue categórico al expresar que
    “la nueva política de Obama no hace más que estabilizar la subversión en
    Cuba”. Se trata, ni más ni menos, de una versión del gastado argumento
    de que la oposición cubana ha sido fabricada por Estados Unidos. Como si
    no fuese consustancial a cualquier sociedad la existencia de diversas
    concepciones ideológicas, así como el afán de hacerlas viables mediante
    la organización de diferentes grupos y partidos políticos.

    Uno de los asistentes al Pabellón Cuba, al comentar acerca de la
    exposición de los académicos, aseveró que no estaba de acuerdo con el
    calificativo empleado por Esteban Morales para referirse a las medidas
    de Obama tendientes a favorecer a la sociedad civil, y hasta sugirió el
    término “distensión” para nombrar a la política del inquilino de la Casa
    Blanca. La réplica del señor Morales sirvió para reafirmar lo que había
    declarado anteriormente, e incluso dejó entrever que la reacción de esa
    persona era una muestra de cómo algunos se dejaban encandilar por las
    supuestas bondades de Obama.

    Ya al final de la actividad se hizo mención de varios temas que no
    habían sido tratados, como el encarcelamiento en Estados Unidos de los
    cuatro agentes cubanos acusados de espionaje, la situación de Alan
    Gross, así como el incidente creado por la captura en Panamá del barco
    norcoreano con armas cubanas para esa nación asiática. Ante una pregunta
    postrera de otro asistente, el señor Alzugaray expresó que vislumbraba
    un intercambio humanitario entre Gross y los cuatro agentes cubanos,
    aunque no se aventuró a pronosticar una fecha.

    El silencio en torno al barco norcoreano, de probable repercusión en las
    relaciones entre ambos países, constituye otra evidencia de que las
    arengas de la cúpula gobernante, y las resoluciones y acuerdos de los
    Congresos, se pueden convertir en letra muerta si lo que está en juego
    es estratégico para la seguridad del régimen. Después de la Declaración
    Oficial del Gobierno, ningún periodista o académico oficialistas ha
    osado quebrar el secretismo.

    Source: “‘La nueva política de Obama estabiliza la subversión’ | Diario
    de Cuba” – http://www.diariodecuba.com/cuba/1375744524_4521.html