Alan Gross: Castro's prisoner
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    EE.UU y su política cubana: nuevos cargos y pulseadas de poder

    EE.UU y su política cubana: nuevos cargos y pulseadas de poder

    Con nuevos rostros en política exterior, y tras ganar la Florida sin los

    anticastristas ¿sacará Obama del refrigerador las relaciones con Cuba?

    Rolando Cartaya/ martinoticias.com

    diciembre 18, 2012

    Un artículo en el diario digital Huffington Post analiza aspectos de la

    nueva correlación de fuerzas en la política estadounidense hacia Cuba,

    luego de varios cambios en la administración Obama y el Congreso que

    deben hacerse efectivos a principios de 2013.

    La autora, Sarah Stephens, anticipa que entre los relevos ministeriales

    para su segundo mandato el presidente incorporaría a su gabinete de

    seguridad, en un par de cargos claves, a dos figuras experimentadas con

    un largo historial a favor de reformar la política cubana: el senador

    John Kerry (demócrata por Massachussetts), como Secretario de Estado; y

    el ex senador republicano por Nebraska Chuck Hagel, como Secretario de

    Defensa.

    Al mismo tiempo, el determinante Comité de Relaciones Exteriores de la

    cámara alta que ahora preside Kerry quedaría a cargo de un veterano de

    la Guerra Fría, el senador demócrata cubanoamericano Bob Menéndez

    El artículo recuerda que, con respecto a Cuba, el senador Kerry ha

    apoyado permitir los viajes a la isla no sólo a los cubanoamericanos,

    sino a todos los estadounidenses; ha bloqueado temporalmente los fondos

    para implementar en Cuba los programas pro democracia de la Agencia de

    Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, USAID; y ha sido

    escéptico respecto a los resultados en la isla de los fondos asignados

    para las transmisiones de Radio y TV Martí.

    Por su parte, Chuck Hagel, un condecorado veterano de Vietnam, sirvió

    dos términos en el Senado, durante los cuales describió la política

    hacia Cuba como "sin sentido". Cuando el ex presidente Jimmy Carter

    visitó la isla en 2002, Hagel fue el único miembro del Congreso a quien

    Carter le pidió que formara parte de su delegación, aunque no pudo

    asistir debido a un debate en el Senado sobre comercio.

    Anteriormente, Hagel copatrocinó proyectos de ley para abrir más el

    mercado cubano a las ventas de alimentos y medicinas estadounidenses, y

    para derogar las restricciones a los viajes de norteamericanos a la isla.

    Stephens advierte que si estos dos hombres fueran nominados y

    confirmados en las carteras vacantes – la secretaria Clinton ya anunció

    su retiro en enero y León Panetta lo pospuso el año pasado para hacerse

    cargo del Pentágono– ello no quiere decir que el presidente Obama

    colocará a Cuba entre sus prioridades de política exterior. Pero sí

    implicaría que figuras veteranas que han instado al país a deshacerse de

    su equipaje de la Guerra Fría y normalizar relaciones estarían sentadas

    a la mesa donde se adoptan las decisiones estratégicas.

    No obstante –anticipa la articulista– si Kerry fuera escogido, lo más

    probable es que sea juramentado antes de testificar sobre su aptitud

    para el cargo por el senador Bob Menéndez, probable presidente de un

    Comité de Relaciones Exteriores que ha cambiado bastante. Menéndez,

    quien se opone a liberalizar la política hacia Cuba, ha prometido

    frustrar mediante un debate sin fin "cualquier proyecto de ley que de

    alguna manera intente levantar o relajar la prohibición de viajar a Cuba".

    Menéndez unió fuerzas en 2011 con el senador Marco Rubio (R-FL), en un

    esfuerzo fallido por detener el proyecto de viajes de pueblo a pueblo de

    Obama. También amenazó con afectar el presupuesto de la Organización de

    Estados Americanos después que ese organismo abriera las puertas para la

    readmisión del gobierno cubano.

    Stephens opina que, después de triunfar en una elección en la que ganó

    la Florida sin deber nada a quienes apoyan la línea dura hacia La

    Habana, Obama podría usar su segundo mandato para dejar un legado en las

    relaciones con Cuba.

    Pero también recuerda que después de suprimir todas las restricciones

    para viajar a los cubanoamericanos, hacer aprobar las categorías de

    viajes de pueblo a pueblo, y reiniciar las conversaciones bilaterales

    sobre inmigración, su enfoque de "compromiso constructivo" se vio

    frenado por la detención en Cuba de Alan Gross, y la negativa de

    Washington a negociar con los Castro su liberación.

    http://www.martinoticias.com/content/article/17644.html