Alan Gross: Castro's prisoner
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    Gobierno y la sociedad civil de EEUU exigen la liberación de Alan Gross

    Publicado el 12-03-2011

    Gobierno y la sociedad civil de EEUU exigen la liberación de Alan Gross
    Por María Peña
    Agencia EFE

    WASHINGTON.- El Gobierno de EE.UU. y líderes de la sociedad civil
    renovaron sus presiones por la liberación "inmediata" del subcontratista
    estadounidense Alan Gross, en la víspera del segundo aniversario de su
    encarcelamiento en Cuba.

    Durante su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Jay
    Carney, pidió la "inmediata" liberación de Alan Gross y expresó la
    solidaridad de EE.UU. con éste, su familia y amigos,"que han sufrido
    tremendamente este calvario".

    "Ya es hora de que el señor Gross regrese a casa con su familia, donde
    pertenece. Las autoridades cubanas no han logrado usar al señor Gross
    como una prenda para sus propios fines", señaló. "Tienen que acatar el
    llamado de su familia y amigos, de la comunidad internacional y de
    EE.UU. para liberar inmediatamente al señor Gross", enfatizó Carney.

    En declaraciones similares se pronunciaron el portavoz del Departamento
    de Estado, Mark Toner, y, en un vídeo grabado en español, el secretario
    de Estado adjunto interino para la comunicación pública, Mike Hammer.

    Gross, de 62 años, fue detenido en Cuba el 3 de diciembre de 2009 y
    condenado en marzo pasado a 15 años de cárcel, acusado de participar en
    planes subversivos contra el Estado por distribuir tecnología de
    comunicaciones en la comunidad judía de la isla.

    En el momento de su arresto, Gross, oriundo de Baltimore (Maryland),
    trabajaba para "Development Alternatives" (DAI), una empresa
    subcontratista de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo
    Internacional (Usaid, por su sigla en inglés).

    Su esposa, Judy, y su madre, Evelyn, han suplicado esta semana al
    Gobierno de La Habana que lo libere de la prisión Carlos Finlay, porque
    Alan padece de varios problemas médicos y ha perdido 45 kilos, y
    consideran que la sentencia es demasiado severa.

    La ausencia de Gross se añade a las penurias de su familia: Evelyn, de
    89 años, tiene cáncer inoperable en ambos pulmones; una hija de Alan fue
    recientemente operada de cáncer de seno, y Judy vendió su casa y se ha
    trasladado a un apartamento porque, como dijo en una entrevista con Efe
    esta semana, "el dinero no alcanza".

    Consultados por Efe, tanto el legislador demócrata de Nueva York Eliot
    Engel como líderes cívicos aseguran que en este caso no sólo cuentan
    razones humanitarias sino también repercusiones para las relaciones
    entre Washington y La Habana. "Alan no estaba espiando, fue transparente
    con su trabajo y no entiendo por qué está preso; estos cargos fueron
    inventados. No sé si es que (las autoridades cubanas) piensan usarlo
    como pieza de canje o para conseguir concesiones, pero sé que debe ser
    liberado", dijo Engel, demócrata de mayor rango en el subcomité de
    asuntos hemisféricos de la Cámara de Representantes.

    "No soy un fan de los hermanos Castro ni de las dictaduras, y apoyo el
    embargo...no creo que debamos hacer concesiones porque eso sienta
    precedente. Dicho eso, sí creo que debemos discutir el caso con Cuba y
    seguir haciendo todo lo posible para que Alan regrese con su familia",
    agregó Engel, quien se mantiene en contacto con los Gross.

    Philip Jenks, portavoz del Consejo Nacional de Iglesias, se hizo eco de
    la frustración por el continuo encarcelamiento de Alan y porque "no
    tenemos idea de qué busca el Gobierno cubano para dejarlo en libertad".
    "La transparencia es lo único que nos puede apartar del sendero del
    miedo y la desconfianza. Pensamos que se trata de un asunto de derechos
    humanos y, como organización cristiana, creemos que lo correcto es que
    Alan salga libre", enfatizó.

    "La impresión general es que el crimen más grave de Alan ha sido ser
    ingenuo, porque jamás pensó que estaba violando alguna ley por querer
    ayudar a la comunidad judía" en Cuba, señaló Jenks, cuyo grupo lo visitó
    esta semana y se entrevistó con el presidente Raúl Castro.

    Sarah Stephens, directora ejecutiva del Centro para la Democracia en las
    Américas, consideró que Alan afronta una situación "sombría" y es
    "víctima de una política estadounidense errada".

    "El programa de cambio de régimen de Usaid, que es un triste legado de
    la Guerra Fría, lo puso en peligro. No debe ser abandonado y el Gobierno
    de EE.UU. necesita reorientar sus esfuerzos para sacarlo por razones
    humanitarias", observó.

    Stephens lamentó que algunos líderes del Congreso insistan en que el
    Gobierno de Estados Unidos no debe negociar con Cuba la liberación de
    Alan Gross, "pero eso es un error, es político, y es cruel".

    "Si EE.UU. puede lograr la libertad de excursionistas en Irán, si puede
    sacar de Pakistán a un contratista que mató a civiles, y si podemos
    canjear espías con Rusia, entonces Estados Unidos debería poder elaborar
    una fórmula para que Alan regrese a casa", subrayó la activista.

    http://www.diariolasamericas.com/noticia/131842/31/gobierno-y-la-sociedad-civil-de-eeuu-exigen-la-liberacion-de-alan-gross