Alan Gross: Castro's prisoner
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    Pierde impulso cabildeo contra el embargo

    Posted on Sunday, 03.28.10

    Pierde impulso cabildeo contra el embargo
    jtamayo@elnuevoherald.com

    Mauricio Claver-Carone no canta victoria en su campaña de cabildeo para
    mantener las sanciones de Estados Unidos contra Cuba, pero está
    obviamente confiado tras los recientes abusos a los , el
    anunciado retiro de tres importantes congresistas partidarios de relajar
    las medidas punitivas y del arresto de un contratista norteamericano en
    la isla.

    "Los que quieren levantar las sanciones incondicionalmente ya estaban en
    dificultades para conseguir los votos y todo esto ciertamente que no los
    va a ayudar'', dijo Claver-Carone, director del comité de acción
    política U.S.-Cuba Democracy.

    Cuando hablaba de "todo esto'', se refería a los recientes ataques
    contra las , la muerte del encarcelado Orlando
    Tamayo tras una huelga de hambre y la detención del contratista
    estadounidense Alan P. desde el pasado 3 de diciembre.

    Los casos de Zapata y las Damas de Blanco han provocado una lluvia de
    condenas al gobierno castrista por parte de la comunidad internacional.
    Hasta el presidente Barack Obama criticó a las autoridades cubanas la
    semana pasada, diciendo que "siguen respondiendo a las aspiraciones del
    pueblo cubano con un puño cerrado''.

    Cuba calificó a Zapata como un "delincuente común'' y a las Damas de
    Blanco, que demandan la liberación de sus parientes presos, como parte
    de un a campaña de los medios de comunicación para destacar a
    "mercenarios'', financiados por Estados Unidos, que sólo quieren
    derrocar el sistema comunista.

    Pero un editorial del Washington Post el viernes exhortó al Congreso a
    liberar rápidamente los $20 millones para programas a favor de la
    democracia en la isla. "Este no es el momento para que estados Unidos
    esté reteniendo el apoyo a los valientes disidentes cubanos'', dijo.

    Algunos de los que defienden el relajamiento de las sanciones están de
    acuerdo en que los recientes acontecimientos han perjudicado su causa.

    "Es probable que haga las cosas un poco más difíciles'', dijo Phil
    Peters, un experto en Cuba en Instituto Lexington, un grupo de análisis
    en Virginia. "Puede que haya congresistas en el medio (de la discusión
    sobre las sanciones) que vean esto y simplemente retrocedan''.

    Un activista opuesto a las sanciones comparó el esfuerzo para relajar la
    política de Estados Unidos hacia Cuba con una papa caliente, que cada
    vez menos gente quiere manipular en la medida en que se calienta más.

    "Es políticamente cada vez más difícil tratar con Cuba cuando su
    gobierno hace este tipo de cosas'', dijo el activista, que pidió
    anonimidad para evitar socavar su causa.

    Pero la causa ya había sido duramente golpeada cuando tres de los más
    importantes congresistas demócratas partidarios de levantar las
    restricciones de los viajes de Estados Unidos a Cuba anunciaron que no
    piensan buscar la reelección: el representante Bill Delahunt y los
    senadores Christopher Dodd y Byron Dorgan.

    A esto se suma el descontento en Washngton por el arresto de Gross
    –todavía detenido aunque no se han presentado cargos– mientras
    entregaba equipos de comunicaciones por satélite a la minúscula
    comunidad judía en Cuba.

    La semana pasada, 41 miembros del Congreso firmaron una carta dirigida
    al jefe de la misión de Cuba en Washington, Jorge Bolaños, diciendo que
    la detención de Gross había provocado "gran consternación'' entre los
    funcionarios estadounidenses "incluyendo miembros demócratas y
    republicanos del Congreso, liberales o conservadores''.

    "Ha hecho que muchos de nosotros dudemos del deseo, expresamente
    manifestado por su gobierno, de mejorar las relaciones con Estados
    Unidos. En ese sentido no podemos ayudar mientras el señor Gross esté
    detenido'', advirtieron los miembros del Congreso.

    La carta fue firmada por el congresista de Gross, el representante Chris
    Van Hollen, de Maryland, el poderoso presidente de la Comisión Demócrata
    de Campaña Congresional, y por el líder de la mayoría de la Cámara,
    Steny Hoyer. Varios de los signatarios han apoyado anteriormente el
    relajamiento de las sanciones contra Cuba, dijo Claver-Carone.

    Y un proyecto de ley largamente paralizado que levantaría todas las
    restricciones de viajes a Cuba todavía no se ha puesto a votación en la
    Comisión de Agricultura de la Cámara aunque fue presentada por el
    presidente de la comisión, Collin C. Peterson, quien todavía está
    buscando los votos necesarios para aprobar la medida, según dijeron
    funcionarios del Congreso.

    "Todavía tienen cuatro meses para aprobarla'' antes de que el Congreso
    detenga sus funciones para las campaña de reelección en noviembre, dijo
    Claver-Carone. "Pero si estaban trabados antes, ciertamente que no están
    avanzando ahora''.

    Los que respaldan relajar las sanciones contra Cuba siguen alegando, sin
    embargo, que tras cinco décadas de políticas agresivas que no han
    producido cambios en La Habana, es hora de cambiar y entrar en contacto
    con el gobierno de la isla en tantos frentes como sea posible.

    Añaden que con mejores relaciones bilaterales, el gobierno de Estados
    Unidos pudiera influir en el frente de los derechos humanos, y el
    gobierno cubano no pudiera alegar que tiene que reprimir a la disidencia
    debido a la hostilidad de Washington.

    "El Congreso no se hace ninguna ilusión sobre la naturaleza del gobierno
    cubano'', dijo Peters. "Pero quieren abrirse precisamente porque es la
    política correcta hacia un gobierno represivo, una posición desde la que
    se puede presionar más en asuntos de derechos humanos''.

    "Usted pudiera alegar que, debido a la situación de los derechos
    humanos, nosotros deberíamos ser más duros con Cuba. Yo diría que esa es
    precisamente la razón por la que deberíamos tener más contacto con
    ellos'', añadió Anya Landau-Frenchm, directora de la U.S.-Cuba Policy
    Initiative en la New American Foundation en Washington. "Frente a
    semejante adversidad, hay que tratar de ayudar al pueblo cubano más bien
    que aislarlo''.

    Robert Pastor, que fuera el hombre de Cuba del presidente Jimmy Carter,
    está de acuerdo. Durante el gobierno de Carter, todos los
    estadounidenses podían viajar a Cuba y los dos gobiernos establecieron
    misiones diplomáticas en sus repectivas capitales.

    La política de Estados Unidos debe condenar las violaciones de los
    derechos humanos en Cuba al mismo tiempo que mantener un estrecho
    contacto con el gobierno de la isla para promover sus intereses, dijo
    Pastor, que ahora es profesor de Relaciones Internacionales en la
    American .

    Pero también reconoció que sería muy difícil lograr algo así.

    "Necesitaría una heroica serie de decisiones para realmente cambiar la
    política de Estados Unidos en formas que pudieran tener mucha mayor
    influencia sobre la democracia en Cuba'', dijo Pastor. "Cambiar la
    actual política sería muy difícil, y no hay incentivos para hacerlo''.

    http://www.miamiherald.com/2010/03/28/v-fullstory/1551268/acontecimientos-en-cuba-enfrian.html